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las quotnuevasquot hamburguesas

Nutrición y Dietética,

Las "nuevas" hamburguesas

 [09 de mayo de 2016 | No hay Comentarios ] Carmen Reija Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

Inicialmente convertidas en un alimento nacional americano, se han expandido rápidamente por todo el mundo debido a la enorme distribución que las franquicias han llevado a cabo. Este gigantesco crecimiento ha favorecido el desarrollo del producto, pero también ha generado una corriente contraria de quienes atribuyen a su consumo problemas de obesidad, por ejemplo. No te dejes llevar por opiniones contrapuestas; elige tú.

Carmen Reija

Son muchos los que consideran que el origen de las hamburguesas que conocemos en la actualidad estaría en el filete tártaro que se preparaba en la antigüedad combinando carne cruda picada con especies concretas elaborado por las tribus tártaras de ciertas zonas de Europa y Asia. Muchos años después, esta receta fue distribuida desde Hamburgo (de ahí su nombre) por comerciantes alemanes y, al llegar a Nueva York, a finales del siglo XIX, adquirió el formato que ha llegado a nuestro conocimiento y se ha expandido mundialmente.

La más clásica de las hamburguesas podemos describirla como un alimento procesado en forma de bocadillo de carne picada cocinada a la plancha y acompañada de vegetales, salsas y patatas fritas. También puede llevar queso, jamón, bacon, etc. Se han visto perseguidas por una fama negativa que no se justifica con la realidad, ya que su contenido nutricional no puede pasar desapercibido ni debe ser considerado un alimento “nocivo” como tantas veces se ha comentado.

Han salido de los locales de comida rápida y poco saludable transformando los ingredientes y seleccionando todos los componentes. No es extraño encontrar diferentes opciones, entre las que podemos destacar:

-el tipo de carne: buey, vaca, ternera, cordero, pollo, etc.

-pescado: salmón

-vegetales: quinoa, garbanzos, etc. especialmente pensadas para los vegetarianos.

-el tipo de pan, que suele ser de trigo aunque se han elaborado con cereales variados y se pueden añadir semillas (sésamo, por ejemplo) para dar mayor vistosidad y sabor a la rebanada. También se contemplan otras opciones como las arepas en Venezuela o panes especiales para celíacos, por ejemplo.

-el acompañamiento: lechuga, tomate, cebolla, pepino, champiñones, queso, espárragos trigueros, encurtidos (pepinillos), etc. normalmente en crudo aunque también pueden incluirse fritas. No es raro encontrar también otros elementos como huevo frito, tocino, etc.

-las salsas: mostaza, tomate, mahonesa, etc.

A nivel nutricional, la hamburguesa en sí misma no plantea problemas, pues contiene proteínas e hidratos de carbono. Lo cuestionable es el contenido de grasas y la calidad de las mismas que viene determinado por el tipo de carne utilizada, los aditivos añadidos y el acompañamiento más o menos graso que se le dé. Y son muchas las cadenas y restaurantes especializados que se han preocupado por reducir el contenido calórico y mejorar la calidad de su producto.

Puedes acudir a un local especializado y probar la variedad que más te guste, pues tienen unas cartas muy amplias en las que se encuentran tantas opciones que seguro aparece alguna que te guste. Si quieres controlar todo el proceso, te proponemos que la prepares en casa. Compra la carne picada de cerdo y ternera. En un bol mezcla las carnes con huevo batido y aliña con sal, ajo en polvo, perejil y mostaza. Divide la masa obtenida dando la forma típica de la hamburguesa. Pon en la plancha una cucharada de aceite de oliva y fríela a temperatura suave sin aplastarla para evitar que se seque (tres minutos por cada lado aproximadamente). Combínala con lo que más te guste.