publicidad
suelo peacutelvico en forma

Cuerpo y Mente,

Suelo pélvico en forma

 [28 de junio de 2016 | No hay Comentarios ] Victoria Carmona Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

Cualquier edad es buena para empezar a ejercitar el suelo pélvico y conseguir que mejoren sus condiciones de fuerza y elasticidad. El suelo pélvico en la mujer y también en el hombre hace de sostén de los órganos abdominales y, como cualquier grupo muscular del organismo, es importante mantenerlo en forma. 

Victoria Carmona

Sin embargo, no se le presta demasiada atención hasta que surgen las primeras señales de pérdida de fuerza en forma de incontinencia o disfunción sexual. Este artículo señala la importancia de conseguir y mantener un suelo pélvico en las mejores condiciones y cómo hacerlo. Además, se apunta por qué los hombres tampoco deben descuidarlo.

El suelo pélvico en la mujer

Lo configuran una serie de ligamentos y músculos profundos y superficiales, cuya función es hacer de sostén de los órganos de la cavidad abdominal -vejiga, útero, vagina y recto- y conferir estabilidad a la columna y a la pelvis. No obstante, se debilita de manera progresiva con el paso de los años debido a la pérdida del tono muscular generalizado, el embarazo, la menopausia (cambios hormonales que provocan hipotonía y atrofia), factores familiares (dos de cada tres mujeres heredan la debilidad de sus antecesoras), cirugía en la zona pélvica (ginecológica), la práctica de deporte de impacto (como montar a caballo o correr), obesidad, estreñimiento o tos crónica, retener de manera habitual la orina, vestir prendas ajustadas e, incluso, la práctica de canto o tocar instrumentos de viento, entre otras.

Suelo pélvico masculino

También las disfunciones de esta zona corporal provocan una merma en la calidad de vida de los hombres. De todas, la que origina más consultas al médico es la incontinencia urinaria, por su repercusión psicológica y sexual. Datos de la Unidad de Urología de la Fundació Puigvert señalan que uno de cada cuatro casos de incontinencia urinaria se registra en hombres y, en la mayoría, es secundaria a una cirugía de próstata. Por este motivo, los ejercicios de Kegel también pueden ayudar a los hombres a fortalecer los músculos que sostienen la vejiga, la próstata y el intestino grueso, y a mejorar sus relaciones sexuales.

La importancia de la tonificación

Tener el suelo pélvico tonificado y elástico proporciona a la mujer bienestar físico y psíquico. El cuidado de esta parte del cuerpo es especialmente importante. Hay dos acontecimientos en la vida de la mujer que son lesivos para el suelo pélvico: el embarazo y el parto vaginal, junto con la llegada de la menopausia.

Un bajo tono muscular en el suelo pélvico se puede traducir en incontinencia urinaria ante cualquier esfuerzo (reír, toser...); incontinencia fecal; prolapso uterino (descenso del útero), cistocele (de la vejiga) y rectocele (del recto); alteraciones en las relaciones sexuales (disminución de la sensibilidad y de la intensidad de los orgasmos, penetración dolorosa...). Estos efectos, además, tienen consecuencias emocionales, ya que causan inseguridad y vergüenza a la afectada y provocan una disminución de su calidad de vida. Por este motivo, la especialista insiste en que, en cualquier caso, si hay problemas de suelo pélvico que provocan incontinencia urinaria, hay que consultar con un especialista.

Ejercicios de Kegel

Los ejercicios específico son fundamentales para fortalecerlo: cuanto antes se tome conciencia de su importancia y se empiece a ejercitar esta musculatura, mejor se podrán minimizar los inconvenientes citados antes. Para ganar calidad de vida hay que conocerse mejor el cuerpo y, sobre todo, el suelo pélvico, además de fortalecerlo a cualquier edad. Si no hay problemas previos, cinco minutos al día son suficientes para mantenerlo tonificado.

Gimnasia hipopresiva

Es un conjunto de técnicas posturales ideadas por el Dr. Marcel Caufriez, uno de los fundadores de la reeducación uro-ginecológica y creador de conceptos como 'hipopresivo' y 'fisiosexología'. Engloba diversas técnicas con posturas y movimientos cuyo objetivo es disminuir la presión en la cavidad torácica, abdominal y pélvica. Con ello se pretende prevenir alteraciones del suelo pélvico (sobre todo, en el posparto) y la incontinencia urinaria, aunque también, según sus defensores, lesiones articulares y musculares.

De hecho, se han publicado varios trabajos acerca de la idoneidad de estas técnicas en la prevención y como coadyuvante en la resolución de alteraciones del tono de la musculatura del suelo pélvico, como el presentado en el congreso franco español del Suelo Pélvico y Pelviperineología; realizado en 2007 sobre un grupo de 100 mujeres de 36 años de media y afectadas de incontinencia urinaria e hipotonía del suelo pélvico, presentaron mejoras en la fuerza contráctil, en el aumento de tono y en la capacidad de amortiguación (48%) tras seis meses de realizar 20 minutos diarios de gimnasia abdominal hipopresiva. Otra investigación realizada en personas mayores también aportó resultados beneficiosos tras seguir el mismo régimen de ejercicios.