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Cuerpo y Mente,

Ropa para proteger la piel 

 [27 de julio de 2016 | No hay Comentarios ] Victoria Carmona Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

La ropa es una de las medidas para mantener los rayos ultravioletas lejos de la piel, pero no sirve cualquier tipo de prenda. La protección solar depende de una serie de características, como el tejido, el tipo de fibra o el grosor y la densidad las que le confieren mayor o menor grado de protección. 

Victoria Carmona

Entre estas son claves en la indumentaria el entramado del tejido (cuanto más apretado, menos pasan los rayos ultravioletas), el tipo de fibra (la mejor opción son las fibras sintéticas o semi sintéticas, como el poliéster y el rayón, y las satinadas), el grosor y la densidad (a más grosor, menos espacio para dejar paso libre) y el color (cuanto más oscuro sea el color, más absorbe rayos ultravioletas y confieren mayor protección).

Ropa con factor de protección solar

Además de la ropa habitual, desde hace unos años hay, sobre todo en tiendas de ropa deportiva, prendas que se publicitan con protección solar, pero hay que examinarlas bien cuando se adquieran, teniendo en cuenta qué factor de protección ultravioleta tiene la prenda (FPU o UPF). Este factor señala la capacidad para frenar el paso de los rayos ultravioletas, sea por el tipo del material usado en su confección o por otros procesos industriales que le otorgan tal característica. Es decir, el FPU sería lo que el índice o factor de protección solar en una crema foto protectora.

No obstante, antes de comercializar ropa con este distintivo, los textiles deben pasar determinados controles para garantizar su idoneidad y para que se puedan colocar las etiquetas respectivas con los logos UPF y el rango de protección obtenido (20, 30, 50+).

Hoy por hoy, la mayor capacidad de protección la aporta el UPF 50+. Esto significa que el textil usado protege la piel que cubre hasta el 97% contra los UVA y los UVB. Sin embargo, para que la prenda mantenga estas características a lo largo del tiempo es necesario tomar una serie de medidas: aclararlas tras su uso, lavarlas a mano con detergentes suaves, no enrollarlas, secarlas a la sombra y no plancharlas.