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Gastronomía y Enología,

El Cielo de Urrechu da pinceladas de vanguardia a la cocina de origen vasco

 [02 de noviembre de 2017 | No hay Comentarios ]esVivir Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

El público acude al restaurante El Cielo de Urrechu porque se come bien principalmente. Y el entorno ayuda, con unas imponentes vistas a la Casa de Campo y a la ciudad de Madrid. Aunque su nombre es vasco, va más allá de la gastronomía vasca. Es una adaptación, con platos de mar y montaña, y buscando emplatados novedosos.

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Si quieres dar una sorpresa a tu pareja, el restaurante El Cielo de Urrechu es ideal. Si no explicas dónde está, al pasar por las puertas de un centro comercial, se desconcertará. Pensará en que va a comer o cenar en un restaurante perteneciente a una gran cadena o de comida rápida. Y no es así. Se encuentra situado en la última planta del centro comercial Zielo Shopping Pozuelo, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), por lo que disfruta de unas increíbles vistas a la capital española, tanto desde los salones como desde la terraza exterior. Dicha terraza es única para admirar las Cuatro Torres o la Casa de Campo. El Cielo de Urrechu se disfruta en un espacio amplio (hasta casi 40 personas en el comedor de la terraza y 120 en el salón principal), sofisticado, decorado en tonos blancos y con unas amplias vidrieras al fondo del salón principal que inundan el local de luz. Hay una zona de tapeo y otra de showcooking, que es la parte más informal del restaurante. En días fuertes, se puede llegar a los 400 comensales en un servicio.

Inaugurado en mayo de 2012 (aunque se hizo reforma en abril y agosto de 2016, que desembocó en parte de lo que es el restaurante hoy en día), en sus platos se sigue la misma línea que en su primer restaurante (también en un centro comercial, en el Zoco de Pozuelo), pero añadiendo unas pinceladas de vanguardia. Nación con una idea más avanzada, más novedosa, que su predecesor. Su fórmula es más desenfadada, más revolucionaria. Tampoco olvida que el público, si no hay gastronomía, no va a ningún sitio. El entorno lo conciben como un complemento.

La cocina es de base clásica, con productos de mercado, pero se diferencia del Urrechu tradicional en toques algo más modernos y vanguardistas. La buena materia prima es una de las máximas de la casa. Siempre lo ha sido. Su oferta gastronómica es de origen vasco y se consigue una mezcla adecuada con la cocina mediterránea. Es una apuesta segura el probar su ensalada de vieiras, su canelón de changurro o sus tallarines de calamar. Otros imprescindibles son las cocochas de merluza, los callos, el rabo de toro, el pez mantequilla o el solomillo con foie. La carta es amplia. También se puede elegir entre los clásicos que nunca fallan, como el jamón, el queso ibérico o la ensaladilla, o algo más innovador como las mini hamburguesas de kobe con salsa de mostaza. Asimismo, hay una buena carta de vinos, gracias a dos sumilleres que están pendientes de las novedades. Siempre se ha apostado por una buena bodega.

Todo ello diseñado por el chef Íñigo Urrechu, originario de Villareal de Urrechu, en Guipúzcoa, localidad que da nombre al restaurante. Comenzó su carrera con Martín Berasategui, con el que aprendió el gusto por la cocina y la pasión por este oficio. Ha enriquecido su cocina en restaurantes como Le pain Adour et fantasie (Francia), que cuenta con dos estrellas Michelín; o el desaparecido restaurante madrileño El Amparo. Su mano derecha en El Cielo de Urrechu es Juan Antonio Blas, con el que hemos hablado para este artículo. Lleva ya 15 años en la casa (diez en Zoco de Pozuelo, siendo jefe de cocina, y más de cinco en el Zielo). El Cielo de Urrechu no cierra ningún día y sus comensales pueden ver la cocina mientras el equipo trabaja, que es algo que siempre gusta. Éste es un sitio en el que se repite.