Cansancio invisible: cuando no estás deprimida, pero tampoco estás bien

Te levantas. Cumples. Trabajas. Organizas. Respondes mensajes. Atiendes responsabilidades. Desde fuera, todo parece en orden. No hay una crisis evidente ni un problema concreto que lo justifique. Y, sin embargo, algo pesa por dentro.

No estás hundida. Pero tampoco ilusionada. No estás mal. Pero tampoco bien.Ese estado intermedio, difícil de explicar y todavía más difícil de legitimar, es lo que muchas mujeres viven como un cansancio invisible. No tiene nombre clínico, no genera alarma externa, pero se instala poco a poco y va apagando ... + leer más


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