2 trucos sencillos para reducir la formación de gases

Responsive image

by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
El problema de los gases se ha multiplicado en la población durante los últimos años. Son múltiples los factores asociados a este trastorno que está ocupando las consultas médicas (e incluso las de los servicios de Urgencias) debido a la incomodidad que generan a quienes los padecen. Consulta a tu médico.
 

Si padeces este incómodo problema debes acudir a tu médico y consultarle tu caso. Es importante que sigas sus indicaciones y no te preocupes excesivamente por el tema. En ocasiones prescriben una medicación adaptada al trastorno y el paciente mejora con rapidez.

A nivel dietético, se conocen numerosos trucos que pueden resultarte útiles para reducir la formación de gases. Te proponemos:

  1. Las coles resultan más suaves y digeribles si se cuecen con hinojo o comino. También puede ayudar a su digestión tomarse una manzanilla con anís o hierbabuena de postre.
  2. Las legumbres mejoran su digestibilidad siguiendo los "consejos de la abuela": añadir agua fría cuando empiezan a hervir, dejarlas en agua con unas gotas de vinagre el día antes de cocinarlas, cambiar varias veces el agua, cocerlas durante mucho tiempo, etc.

Si buscas una receta fácil y original que te permita disfrutar de las coles y reducir el problema de la formación de gases, puedes preparar brécol con tomate al horno. Para ello, hierve el brécol en agua con sal, comino y dos pastillas de caldo vegetal. En otra olla prepara la salsa de tomate a tu gusto, mejor con tomate natural. Pon en una fuente de horno el brécol y cúbrelo con la salsa de tomate y añade queso rallado por encima. Mételo en el horno hasta que esté bien gratinado.

3 recetas fáciles para reducir los gases

No podemos olvidar recomendar el consumo de alcachofas, pues son estupendas para los trastornos digestivos dispépticos (los más habituales son: hinchazón epigástrica, náuseas, aerofagia y flatulencia). Puedes consumirla en productos de fitoterapia (como te resulte más cómodo y previa consulta al especialista), en crudo (con aceite), cocidas (en agua entre 35 y 45 minutos), al vapor, salteadas (previa cocción para evitar que queden duras), a la brasa y al horno. Hay recetas muy sencillas y fáciles de preparar como:

  • Caldo de alcachofa y cebolla; se hierven 2 cebollas y 5 alcachofas en un litro de agua a fuego lento 10 minutos. Se cuela, se pasa a un recipiente y se bebe en el mismo día para aprovechar todas sus vitaminas. Se considera un buen depurativo que favorece la prevención de la formación de gases y su expulsión si ya se han originado.
  • Revuelto de alcachofas; puedes usar las alcachofas enlatadas (o las cocidas para preparar el caldo anterior), las cuelas, las cortas, las sazonas, las salteas en sartén y añades el huevo batido hasta que cuaje.
  • Ensalada con atún, huevo, tomate, cebolla y alcachofas de lata escurridas aliñadas con aceite de oliva, orégano, sal y limón o vinagre.

Se han descrito casos de pacientes que han acudido al hospital pensando que estaban padeciendo un infarto debido al dolor que sentían. Los cólicos resultan muy fuertes y pueden provocar esta situación. Es importante acudir a la consulta médica normal una vez superada esa crisis para evitar su futura aparición.