¿Eres una vamping o tu desconectas?

Responsive image

by J.Lizcano
Aunque el término, en principio, no te diga nada, seguro que te sientes identificada en cuanto leas un poquito más este post. ¿Eres de las que sigue conectada por las noches y no ve el momento de silenciar el móvil e ir a dormir?, ¿estás en la cama y en cuanto se ilumina la pantalla corres a ver quién te ha escrito? ¡Pues no lo dudes: eres una vamping!
 

Surgido, casi, de forma paralela al nacimiento de la multitud de dispositivos y tecnología con que contamos en la actualidad (teléfono móvil, internet, apps, redes sociales, tablets, …), el término vamping está formado por los términos vampire (vampiro) y texting (acción de enviar mensajes desde dispositivos móviles). De tal manera que viene a definir a la persona que se mantiene despierta toda (o casi toda la noche), para enviar y contestar mensajes, consultar el wasap, ver las redes sociales e interactuar digitalmente.

Y aunque, por lo general, es un trastorno que afecta en su mayoría a los adolescentes, por su necesidad imperiosa de estar las 24 horas conectados y enganchados al móvil, también lo padecen muchos adultos. ¿Quién no se ha visto alguna vez en esa situación de mirar constantemente la pantalla del móvil y consultar si se tienen mensajes?

Las ventajas que nos han aportado las tecnologías y los dispositivos electrónicos son obvias. Nos han facilitado muchas tareas y son parte de nuestra vida, incluso la laboral (sobre todo ahora, en estos momentos de pandemia). Pero también se han convertido en un arma de doble filo, ya que esta "necesidad" de tecnología es adictiva, por lo que se ha convertido en un serio problema de salud. Sobre todo porque el "vamping" afecta a nuestro descanso.

eres-una-vamping-o-tu-desconectas

Desconecta y duerme

Descansar y dormir, al menos, ocho horas diarias es básico para nuestra salud. Pero también para nuestro cerebro, que con el descanso nocturno se limpia y renueva, eliminando el desgaste y el deterioro neurológico del día. Por eso es tan importante saber desconectar de la tecnología y del teléfono móvil durante la noche. De hecho, los expertos apuntan a que el uso de móviles y demás dispositivos móviles antes de irse a dormir afecta directamente a la "glándula pineal", la pequeña parte del cerebro que se encarga de producir melatonina, que es la hormona que regula el ciclo sueño-vigilia.

¿Y qué consecuencias puede tener esto para nuestra salud? Una es obvia: la reducción de las horas de sueño, que puede traer consecuencias graves como la privación crónica de sueño, con la consiguiente irritabilidad y mal humor. En los adolescentes puede ocasionar el aumento del fracaso escolar y el aislamiento social del entorno que les rodea. La segunda consecuencia es el riesgo de obesidad y diabetes, ya que puede afectar, con el tiempo, a la regulación de la insulina.

Para poder reducir las horas en las que estamos enganchados al móvil os proponemos seguir unos fáciles consejos que os detallamos a continuación:

- Lee o charla con tu familia, tus hijos o tu pareja antes de irte a dormir.

- Cuando estés en la habitación, utiliza una luz tenue y suave.

- Deja el móvil fuera de la habitación y limita la presencia de los aparatos electrónicos en el dormitorio.

- Ten en cuenta que el brillo de las pantallas y las señales de recepción de mensajes pueden alterar tu sueño.

- Limita el uso de dispositivos electrónicos y pantallas, al menos, un par de horas antes de irte a la cama. ¡Y cuidado! Ver la televisión por la noche también se considera vamping.