¿Por qué los niños deberían cuidar de un huerto?

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by Ángela Zorrilla
Los huertos son buenas oportunidades de aprendizaje para los niños. De hecho, cada vez más centros escolares cuentan con uno en sus patios para reforzar algunos aprendizajes muy necesarios en la etapa infantil. Aprender el paso del tiempo, a ser responsables y fomentar la curiosidad, son alguno de ellos.
 

Tener a su disposición un huerto urbano (o no) presenta grandes beneficios para los más pequeños de casa. ¿Qué puede enseñar un huerto a tu hijo? Por un lado, le ayudará a fomentar la paciencia y descubrir el ciclo de la vida. Observar cómo crecen las hortalizas o verduras conciencia a los niños, además, del paso del tiempo y de la climatología. Cuando está pendiente de quitar malas hierbas o viendo cómo crece cada semana una lechuga, lo que haceb, en realidad, es practicar su observación y concentración. Se desarrolla también la curiosidad y el interés científico.

Y, como debe cuidarlo, tu hijo aprenderá qué es el respeto por un ser vivo. Es decir, gracias a un huerto, los niños aprenden a adquirir responsabilidades y refuerzan su autoestima. Según la edad y madurez de tu hijo, le podrás asignar diferentes tareas: regar, revisar las hojas por si aparece algún "bicho", eliminar malas hierbas o estar pendientes de si germinan las semillas.

Si en la escuela o en casa no hay espacio suficiente para grandes plantaciones, no te preocupes. Existen muchas posibilidades, como hacer un huerto con vasitos de yogurt, botellas…Podemos hacer muchísimas cosas con los envases que ya no utilizamos y aprender, a la vez, sobre reciclaje y sostenibilidad.