¿Qué cantidad diaria de leche debe tomar mi bebé?

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
La pregunta es más frecuente de lo deseable. Y preocupa excesivamente a los padres. La mejor fuente de información es tu propio hijo pues, si se encuentra bien y va creciendo, estará comiendo lo suficiente. No desesperes y consulta a tu pediatra.
 

La cantidad recomendada ha sido establecida como media a partir de los datos con los que cuentan las autoridades sanitarias. En ellas se combinan variables como la edad (en meses) y el tamaño (longitud en centímetros) del bebé. Pero son cantidades orientativas y no debes obsesionarte con los mililitros concretos que toma tu bebé.

Determinar la cantidad es más fácil si toma biberón pues están perfectamente calibrados y los padres perciben la cantidad exacta que toma. Cuando hablamos de lactancia materna, calcular la cantidad ingerida resulta más complicado y los padres suelen centrarse en su percepción personal.

Es necesario alcanzar un mínimo porque la leche es la única fuente de alimentación del bebé durante muchos meses y debe aportar todos los nutrientes que precisa para su desarrollo físico y psíquico.

De la leche, el bebé recibe todo lo necesario. Es importante, especialmente el aporte de: proteínas, grasas, vitaminas y minerales. Si se produce un déficit en estos nutrientes, el bebé puede sufrir alteraciones de salud como, por ejemplo, anemia.

Pero no te preocupes. Es muy raro que se produzcan carencias nutricionales que desemboquen en problemas graves de salud. Los padres están siempre pendientes de lo que su bebé come y sus sistemas de alarma se disparan mucho antes de llegar a niveles preocupantes.

De manera general se recomienda que los lactantes que reciben alimentación complementaria (papillas, por ejemplo) tomen alrededor de medio litro de leche al día. Este valor es únicamente un dato general y, por supuesto, nada estricto.

Como cada niño es diferente lo más recomendable es:

-ofrecer al bebé el pecho durante el primer año unas 4 o 5 veces como mínimo, mejor antes de cada toma de purés o papillas para que succione todo lo que desee

-tras cumplir su primer año puede hacerlo cuando quiera después de las comidas o entre comidas. Si procedemos así, el bebé no precisa de otra fuente de leche, siempre que haga esas 4 o 5 tomas de pecho al día.

-ofrecer productos lácteos adaptados a la edad y desarrollo del bebé para llegar a esa cantidad (500 mililitros) de manera aproximada. No es una regla matemática, hay niños y niñas que toman más cantidad y otros que toman menos y todos están sanos.

-aportar otros alimentos, independientemente de la leche, que proporcionan calcio a la dieta de los niños. A partir del primer año, si el niño así lo desea, pueden incorporarse derivados de la leche como yogures o diferentes tipos de queso.

Consulta al pediatra tus dudas. Te indicará lo que debes hacer y guiará el crecimiento correcto de tu bebé en cada etapa de su desarrollo. No temas preguntarle, siempre está disponible para ayudarte.