Caries del lactante: cómo tratarla y prevenirla

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by María Robert 
La caries de la primera infancia (CPI) es una enfermedad crónica e infecciosa de etiología compleja y multifactorial que afecta a niños de 0 a 6 años
 

La Organización Mundial de la Salud (OMS), la Unión Europea (UE) y el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé, y complementada con otros alimentos hasta los dos años o más. De hecho, según los expertos el efecto protector de la leche materna es directamente proporcional al tiempo que el niño sea amamantado.

No obstante, puede tener un daño colateral. Algunos autores han relacionado el desarrollo de caries con la lactancia prolongada, una hipótesis que, sin embargo, no se ha demostrado.

¿Qué evidencia hay disponible?

Pero lo cierto es que la caries de la primera infancia (CPI) existe, y es una enfermedad crónica e infecciosa de etiología compleja y multifactorial que afecta a niños de 0 a 6 años. Como explica la AEP, "consiste en un proceso destructivo del diente que tiene lugar como consecuencia de la desmineralización de la superficie dental. Las bacterias de la boca metabolizan la glucosa depositada sobre el diente produciendo ácido láctico, así disminuye el pH y este pH ácido (menor de 5,5) es el responsable de la desmineralización".

En otras palabras, para que se desarrollen tienen que confluir varios factores y sus causas son muy variables. Asimismo, la AEP advierte de que los estudios que concluyen que la lactancia materna prolongada aumenta el riesgo de CPI habitualmente tienen "grandes deficiencias metodológicas" y no tienen en cuenta los factores relacionados con la patogenia de ésta enfermedad. Por otra parte, tampoco se ha encontrado ningún estudio que evidencie que el destete precoz disminuya el riesgo de padecer caries.

¿Cómo prevenirla?

Así pues, la única certeza científica es que las caries no se solucionan o se curan solamente atacando las bacterias que la provocan, e incluso reducir estas bacterias específicas resulta una misión imposible.

Entonces, lo fundamental es crear y mantener un `biofilm´ saludable y equilibrado, puesto que el proceso de las caries tiene su origen en un desequilibrio y una alteración en la proporción de bacterias conocido como disbiosis, que se suele producir por el abuso de los azúcares refinados, por el uso de cepillos dentales ineficaces y recurrir a pasta dental no fluorada. O en otras palabras, la forma de evitar las caries, en niños o en adultos, es fomentando la prevención mediante la educación del paciente, empezando por iniciar las visitas al dentista durante el primer año de vida.

Tratamiento para la CPI

Una vez detectada, el tratamiento dependerá de la fase en la que se encuentre y la gravedad de la enfermedad, si bien es importante (lógicamente) atajarla cuanto antes.

Previamente, si el profesional intuye riesgo de caries, recomendará dar baños de flúor a altas concentraciones sobre los dientes, para formar un escudo que proteja contra las bacterias y prevenir así la formación de caries.

Si la caries ya se ha producido, se deberá empastar ese diente de leche para que no llegue a provocar daño en el diente definitivo. En los casos más graves, puede que sea necesario retirar la pieza dental.