7 soluciones ante pequeños percances por calor

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by Carmen Reija. farmacéutica y divulgadora sanitaria
La llegada del buen tiempo provoca un mayor número de problemas sanitarios debido a que realizamos una mayor actividad física en el exterior, probamos nuevos deportes, pasamos menos tiempo sentados en el sofá y, por ello, estamos expuestos a sufrir accidentes de mayor o menor gravedad.
 

Esta situación de posible peligro no debe desalentarnos porque disfrutar del sol y del aire libre resulta muy saludable. Practicar nuevos deportes o pasear sin mirar el reloj favorece la salud física y psicológica, por lo que no debemos renunciar a ello.

Cualquier problema que se plantee que podamos considerar como un percance menor, tiene una actuación sencilla si seguimos estas pautas:

1.- Las quemaduras deben ser enfriadas con agua inmediatamente, cubiertas con algo limpio y tratadas por el médico adecuadamente. No se recomienda seguir ninguna pauta que no sea indicada por el médico para evitar que la quemadura se complique.

2.- Las hemorragias se detienen aplicando presión sobre la zona; se tapan con vendas limpias y apretadas que deben cambiarse cuando se empapan de sangre. Se acudirá al médico para parar la hemorragia y eliminar la causa que la está provocando.

3.- La deshidratación (que cursa con piel pálida y húmeda, lengua seca, pulso débil y respiración superficial) se trata reponiendo líquidos y sales perdidas con bebidas isotónicas o preparados caseros (agua o limonada con azúcar y sal, por ejemplo). Es importante la valoración médica y el tratamiento correcto en un centro sanitario.

4.- El golpe de calor (en el que se presenta piel caliente y enrojecida, pupilas dilatadas, temperatura alta, falta de sudoración y pulso rápido, entre otros síntomas), se trata trasladando al paciente a una zona fresca, desnudándolo y poniéndole paños frescos para bajar su temperatura. Se debe acudir al médico de inmediato.

5.- Las picaduras de medusas se lavan con agua de mar, se aplica amoníaco o vinagre, se eliminan los tentáculos de la piel y se pone amoníaco o vinagre de nuevo sobre la zona afectada. Existen cremas solares preventivas, recomendables en las playas en las que abundan las medusas.

6.- Para las picaduras de abejas se extrae el aguijón (se pueden usar papeles depilatorios, por ejemplo) y se lava la zona con agua y jabón, amoníaco o vinagre. Si se produce una gran inflamación en el hospital deben valorar si la persona es alérgica a dicho insecto, porque es una situación de riesgo que debe ser tratada.

7.- En el caso de los mosquitos, se aplicará una solución con amoníaco o calamina. El uso de repelentes específicos es útil pues evita las picaduras a personas propensas al ataque.

Es importante aprender a realizar maniobras de reanimación. En todas las ciudades existen diferentes asociaciones que explican cómo hacerlas por medio de cursos de capacitación de corta duración que nos preparan perfectamente para realizar ese primer auxilio que puede representar la diferencia entre la vida y la muerte para el accidentado. Todos deberíamos acudir a ellos; seguro que encontramos tiempo para hacerlo y resultan de gran utilidad en los momentos más críticos.