6 posturas que favorecen una comunicación positiva

Responsive image

by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
Tu lenguaje corporal no verbal influye en tu estado de ánimo. Cuando estás contento, te estiras y creces. Cuando te sientes decaído, lo expresas sin darte cuenta encogiendo tu cuerpo lo que te hace sentir más deprimido. Eso se refleja en cómo te ves y cómo te ven los demás. Es posible mejorarlo.
 

Si deseas mejorar esta percepción, intenta utilizar una postura erguida y expansiva cuando te encuentres triste o abatido. Estas posiciones corporales (cabeza elevada, hombros hacia atrás y manos apoyadas en las caderas) se denominan posturas de poder y se ha demostrado que, mantenerlas durante dos minutos, te ayuda a aumentar tu autoestima y tu bienestar en todas las ocasiones.

El lenguaje corporal debe ser coherente con el verbal para que ambos expresen lo mismo, emitan un mensaje idéntico y tu interlocutor comprenda exactamente lo que quieres decir, evitando malentendidos. Los gestos se imponen al lenguaje cuando pensamos en comunicación.

Para mejorar tu comunicación no verbal se recomienda:

1. Adoptar una posición de poder

Visualízate como alguien poderoso, que sabe lo que quiere y cómo obtenerlo. Así conseguirás aumentar tus niveles de testosterona y reducir los de cortisol, lo que mejora la imagen que transmites al exterior.

2. Proyectar una expresión correcta

El gesto de tu cara es importante. Mantener una expresión que genere confianza y no cause dudas constituye el primer paso para ganarte a tu interlocutor.

Con las mascarillas, lo único que se ve son los ojos, pero resultan fundamentales para establecer un vínculo positivo con los demás. Mantener un rictus desagradable se refleja en ellos, no te olvides.

3. Perfeccionar el primer contacto

Los expertos señalan que el contacto físico es la señal no verbal más primitiva y poderosa, de ahí la importancia de practicar un "apretón de manos" potente y eficaz mirando a los ojos del interlocutor.

En estos momentos de pandemia en los que no se debe utilizar el contacto físico y es preciso mantener la distancia de seguridad, una directa mirada a los ojos de quien tenemos enfrente en el momento de presentarnos con nuestro nombre junto a unas palabras agradables, puede ser suficiente.

4. Hablar con gestos

Mover las manos, por ejemplo, mejora y enfatiza lo que expresas con tus palabras. No deben ser movimientos bruscos o reiterativos para evitar dar una sensación de falta de control, nerviosismo o imposición.

5. Evitar dar la imagen de ser diminuto

Transmitir una imagen reducida de ti mismo genera una sensación de falta de seguridad. Inclinarte hacia delante provoca la impresión en el otro de que mantienes tu atención centrada en él y que te resulta muy interesante lo que te está diciendo.

6. Actuar como un espejo

Tus neuronas espejo te ayudarán a conseguirlo. Imitar los movimientos de tu interlocutor o sus gestos dejando pasar unos segundos, le hará sentir bien y facilitará la comunicación entre vosotros.

Estas indicaciones son importantes para lograr una comunicación positiva con cualquier interlocutor. Adquieren especial relevancia en los procesos de selección de personal pues pueden suponer la diferencia entre ser admitido o rechazado para el puesto de trabajo.