7 detalles importantes para elaborar zumos vegetales saludables

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
Cuando decides preparar un zumo natural sueles pensar en lo más típico: las naranjas. Pero cada vez son más las personas que piensan en otras frutas como las fresas o la sandía. Y algunos superan esas opciones y se animan a añadir elementos vegetales menos frecuentes como el pepino o el aguacate. Estas combinaciones resultan muy recomendables y saludables. ¿Te animas?
 

Utilizar verduras y hortalizas crudas en la preparación de zumos se ha convertido en una tendencia interesante muy valorada por los consumidores. Puedes utilizar los vegetales que desees y combinarlos con las frutas que más te gusten. Seguro que encuentras alguna mezcla sorprendente, deliciosa, sana y equilibrada.

Entre las principales ventajas de estos zumos combinados destacaría que así es posible aprovechar todas las propiedades nutricionales de los ingredientes ya que, como los consumes en crudo, no pierden ninguno de sus componentes. Resulta especialmente importante en el caso de las vitaminas.

Siete detalles fundamentales para conseguir tu objetivo serían:

1-Seleccionar los vegetales que más te gusten. Inicialmente, sería mejor poner fruta para que resulte más fácil la adaptación a ese nuevo sabor.

2-Añadir una fruta con alto contenido en vitamina C (como fresas, mandarina, piña o melón) para mejorar la absorción de hierro de los vegetales presentes en el zumo.

3-Lavar correctamente los ingredientes que vas a emplear con agua clorada. Es fundamental para evitar infecciones indeseables ya que no es necesario pelar todas las frutas que vas a emplear.

4-Cortarlos en trozos para facilitar el proceso de elaboración. Resulta más sencillo obtener el zumo que si introduces, por ejemplo, un tomate entero.

5-Elegir una potente licuadora para facilitar la extracción del zumo. También es importante que resulte sencillo mantener la higiene correcta para evitar infecciones.

6-Utilizar un colador para mejorar la textura del zumo. Cualquier piel o semilla puede resultar desagradable al consumidor.

7-Añadir agua o hielo para reducir su "espesor". La textura del zumo puede verse modificada con esta sencilla práctica.

Para aprovechar todo el potencial del zumo, sería recomendable que utilizases:

-frutas y vegetales rojos como el tomate que contienen licopeno o fresas y frambuesas con abundantes antioxidantes.

-vegetales verdes como el pepino, las acelgas o el brécol, ricos en antioxidantes.

-vegetales blancos y verdes como la alcachofa o la cebolla, que presentan flavonoides con propiedades cardioprotectoras.

-frutas como la piña o la papaya muy depurativas por su alto contenido en enzimas.

Como el mundo vegetal es tan amplio, las combinaciones posibles son infinitas. Te proponemos: naranja, frambuesa y zanahoria; calabaza, zanahoria, apio y manzana; tomate, pepino, piña y limón; remolacha, limón y zanahoria; tomate, zanahoria, fresa y manzana; espinaca, perejil, apio y manzana; lechuga, cereza y limón; pepino, limón, berro y manzana o calabaza, fresa y manzana.

Al finalizar la elaboración, puedes añadir ajo, aceite, sal, pimienta, orégano o albahaca, si quieres que resulte salado. Otra posibilidad sería consumirlo tal cual o disfrutar de la mayor dulzura de un endulzante natural como la estevia o la miel.

Puedes conservarlo en la nevera en un recipiente que puedas tapar, pero no lo dejes ahí olvidado indefinidamente.