El decálogo alimenticio para que los más pequeños coman saludable

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by Ángela Zorrilla
¿Qué pueden comer y qué no? ¿Qué debe incluir una buena dieta para que tenga todos los nutrientes necesarios? Roots Mindfoodness facilita varios consejos para mantener una alimentación saludable en una de las etapas más difíciles: de los 6 a los 12 meses.
 

Descubre el decálogo de consejos ofrecidos por los expertos de Roots Mindfoodness para garantizar una comida saludable de los más peques en una de las etapas más importantes entre los 6 y 12 meses:

  1. Aprovecha la fruta de temporada: El plátano, el aguacate, el albaricoque y el melocotón son frutas de temporada de este verano que aún queda por disfrutar. Verduras como la calabaza, el calabacín, la judía verde, el tomate, la zanahoria o el pimiento rojo. Ambas pueden ser consumidas en forma de batido, machacadas o en trozos hechas al vapor para poner en práctica el BLW.
  2. Legumbres, clave para el aporte de fibra y vitaminas: las legumbres y los cereales integrales también deben de estar presentes. Les proporcionarán fibra, vitaminas y minerales muy beneficiosos para evitar trastornos digestivos como la diarrea.
  3. ¡No olvides las proteínas!: las recetas de línea PAPIS contienen pescados blancos como la merluza y carnes como pavo o pollo para ese aporte proteico que debe incluir la dieta de los más pequeños. Estas fuentes proteicas se pueden encontrar en las carnes blancas y magras, pescados blancos, pescados azules pequeñitos, huevo, legumbres, cremas de frutos secos y semillas.
  4. Alimentos a evitar: es importante recordar que los bebés de 6 a 12 meses no pueden tomar: carnes, pescados o huevo crudo ni sus derivados, acelgas, borrajas ni espinacas por su contenido en nitritos, embutidos, vísceras, algas, marinas, zumos, sal, azúcar, miel, endulzantes o edulcorantes de cualquier tipo en el bebé. Por supuesto, tampoco deberán consumirbollería, dulces, chucherías ni procesados que comprometan su salud.
  5. ¿Qué hago con los alérgenos?Desde Roots, recomiendan retrasar la ingesta de los alimentos considerados como alérgenos. Sin embargo, en época de vacaciones, viajes o excursiones no es recomendable la introducción de nuevos alimentos si se desconoce la posibilidad de reacción alérgica y puede ser peligroso. Por lo tanto, en estas situaciones es mejor no arriesgar y proporcionar alimentos que el bebé ya conoce.
  6. Miedo al rechazo de alimentos: La neofobia (miedo o rechazo a probar alimentos nuevos o desconocidos) es totalmente normal y común, y especialmente en situaciones de viajes, cuando el bebé no está en casa, este proceso puede aumentar. Además, puede que tu bebé rechace alimentos que ya comía en casa, pero no hay de qué preocuparse: se trata de algo habitual y pasajero.
  7. La importancia de la hidratación: Con el verano y el aumento de las temperaturas, la alimentación de los más pequeños quizás se ha visto afectada. Además, su apetito puede disminuir debido a que los hábitos y rutinas se ven trastocados, alterando los horarios de los peques. La madre también debe beber bastante agua, ya que la leche materna puede volverse un poco densa y provocar cambios en las tomas del bebé. Si nuestro pequeño es lactante, con la leche materna se hidratará.
  8. Horarios y tomas:El verano es un buen momento para aprovechar la flexibilidad horaria para comer en familia con los más pequeños para así crear un sentimiento de conexión, estabilidad y rutina, además de establecer unos hábitos alimentarios saludables. Normaliza los cambios de horarios en sus tomas, sigue sus sensaciones de saciedad y aprovecha para generar un buen vínculo en esta etapa.
  9. Higiene alimentaria: Ejercer unas buenas prácticas de higiene es fundamental para prevenir y reducir el riesgo de diarrea, trastorno digestivo muy común entre niños de 6 a 12 meses. Para ello, es muy recomendable lavarse las manos con agua caliente y jabón antes y después de la manipulación de alimentos, tras contactar con cualquier material sucio (pañales, animales, basura) y después de usar el baño. El buen manejo de alimentos también puede reducir el riesgo de diarrea. Te damos 3 claves para mantener la inocuidad de los alimentos:
    1. Separar los alimentos crudos de los cocinados dentro del frigorífico o congelador.
    2. Mantener los alimentos a temperaturas seguras: refrigerar los restos de comida lo antes posible y nunca comer alimentos cocidos que hayan estado fuera del frigorífico más de 2h. Además, habrá que asegurar que la temperatura del frigorífico sea menor de 4ºC y la del congelador menos de 18ºC para reducir el desarrollo de bacterias.
    3. Usar aguas y materias primas seguras: lavar siempre con agua segura la fruta y verdura antes de comerla, eliminando la suciedad superficial con un cepillo o utilizar desinfectante alimentario.
  10. Helados, ¿sí o no?:Definitivamente, sí, pero caseros. Una buena forma de calmar el dolor que les produce el crecimiento de los dientes y de darles fruta de forma fresquita, es con helados caseros. Podemos machacar un plátano, meterlo en moldes de silicona al congelador y tras unas horas nuestro peque tendrá un polo de fruta saludable y natural con el que disfrutar de una buena merienda.