3 ideas muy depurativas

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
El organismo está preparado para expulsar los tóxicos y depurarse utilizando mecanismos específicos automáticos. Esta función es fundamental para la supervivencia, pues los elementos nocivos pueden afectar al funcionamiento normal de todos los órganos y reducir nuestras defensas haciéndonos vulnerables al ataque de microorganismos causantes de enfermedades.
 

En algunas circunstancias muy concretas puede resultar imprescindible favorecer esa depuración y liberación de toxinas dañinas para mantener un perfecto estado de salud. Cualquier decisión a este nivel debe ser pautada por un especialista. Consulta a tu médico.

Algunos especialistas recomiendan realizar ciclos anuales de desintoxicación para lograr la homeostasis del organismo. Es posible reconocer que algo funciona mal en tu cuerpo cuando se perciben señales claras. La caída excesiva de cabello, los catarros que no se curan o la fragilidad de las uñas deben ser consultadas al médico para que valore la situación y realice las indicaciones oportunas.

Se consideran muy adecuados alimentos de consumo habitual como los vegetales y las frutas, especialmente si se ingieren de la manera más natural posible (puerro y apio en crudo son muy adecuados), los aceites vegetales sin procesar (perfecto es el de oliva virgen de primera prensión) y el vinagre de manzana. También las infusiones de plantas depurativas que favorezcan la diuresis como el té o la cola de caballo están indicadas.

De manera general, suelen recomendar reducir el consumo de grasas malas e incrementar el de las buenas, imprescindibles para el buen funcionamiento del organismo. La mayor parte de las toxinas se acumulan en esa nociva grasa y, cuando se reduce su ingesta, suele producirse un adelgazamiento asociado, aunque no sea éste el principal objetivo.

Renunciar a los alimentos fritos y rebozados, los alimentos y bebidas procesados como los refrescos o la bollería industrial, el azúcar refinado, el alcohol, el consumo excesivo de proteínas animales, el café y los alimentos con un exceso de aditivos como las salsas preparadas, por ejemplo.

Te proponemos 3 ideas muy depurativas:

1-Zumo natural de zanahoria, naranja y apio. Limpios, pelados y troceados en la licuadora. Si el sabor te resulta desagradable, añade agua, limón o miel antes de beberlo.

2-Crema de vegetales depurativos como el calabacín, el ajo, el puerro y la cebolla. Lava, pela y corta los vegetales. Póchalos en sartén con aceite de oliva hasta ablandarlos. Bátelos con una batidora hasta alcanzar la textura adecuada.

3- Caldo depurativo con agua, apio, repollo, zanahoria, puerro, jengibre, cebolleta, ajo, perejil fresco, orégano y sal yodada. Cuécelo a fuego lento durante cuarenta minutos y cuélalo. Una vez frío, puedes conservarlo en la nevera tres días como máximo. Las verduras empleadas para su elaboración debes tirarlas. Bébelo directamente o añade pomelo, limón, vinagre o naranja para mejorar su sabor y aumentar sus propiedades.

Todas las dietas deben ser pautadas por un especialista y, en este caso, es especialmente importante que así sea, pues la depuración inadecuada del organismo puede generar carencias nutricionales y problemas de salud indeseables. Quienes padecen enfermedades metabólicas como la diabetes, las embarazadas, los enfermos de riñón y las personas con un peso muy bajo deben ser especialmente cuidadosas.