Sí a la coloración vegana

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by Anna León 
Despídete de posibles alergias y da la bienvenida a una melena más brillante, fuerte y sana. Estas son las claves de la coloración vegana, a base de ingredientes vegetales. Aun así, la coloración vegana no es apta para impacientes. Desde Wapa´m CoSalon (Barcelona) nos explican el porqué.
 

Lejos de ser una moda pasajera, la coloración vegana sigue ganando seguidoras. Cada vez estamos más preocupadas por el cambio climático, y esto se traslada también al cuidado capilar. Los tintes veganos encajan con esta búsqueda de soluciones naturales para el pelo y también para el medioambiente. En este sentido, se diferencian de otros considerados naturales en una cosa: incluyen solo ingredientes de origen vegetal. Por lo tanto, descartan componentes de procedencia animal y con fines cosméticos, como la miel o la leche.

Recuperando el cabello

La coloración vegana evita el riesgo de sufrir una reacción alérgica derivada de algunas sustancias químicas que pueden irritar la piel, y se emplean en los tintes convencionales. "Con una coloración vegana no dañamos el cabello, y contribuimos a su recuperación. Los tintes convencionales resecan el cabello y lo debilitan. En cambio, con este color creado a base de ingredientes naturales como los aceites de jojoba y girasol y la lavanda, le devolvemos el brillo, conseguimos un color más natural y un pelo más sano", explica Marta Cid, de Wapa´m CoSalon, desde Barcelona.

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No apta para impacientes

Durante años, los tintes convencionales han recurrido al amoníaco para neutralizar y fijar los pigmentos de color durante más tiempo. Para ello, abren la hebra capilar, algo imprescindible en los rubios más claros. Sin embargo, estos tintes también incluyen PPD, responsable de muchas reacciones alérgicas. "El uso de hasta un 96% de ingredientes de origen natural, vegetal y mineral nos asegura el cuidado capilar. Sin embargo, debemos tener en cuenta que estos ingredientes funcionan de forma distinta a los químicos. Son más respetuosos, pero también más lentos, por lo que los tiempos de exposición son más largos. El tiempo necesario puede oscilar entre dos y tres horas, mientras se prepara, aplica y deja actuar", comenta Cid.

La coloración vegana necesita más tiempo de exposición, porque no rompe los puentes de la fibra capilar. Por el contrario, actúa mientras pelo y cuero cabelludo se impregnan del tinte. Este tipo de coloración funciona como una cataplasma que debe absorber el pelo, penetrando en la cutícula, reforzando la melanina y reestructurando el cabello.

Looks a medida

La coloración vegana también destaca porque es personalizada, en opinión de Marta Cid. "No hay dos resultados iguales y, siendo realistas, conseguimos cambiar hasta dos tonos el color de base. Esto sucede porque no se modifica la estructura interna de la fibra. Para aclarar más, habría que oxidar el pelo. Además, se notan los resultados en la primera sesión, pero son acumulativos. Eso quiere decir que deberemos esperar hasta una quinta sesión para notar un cambio notable en nuestro look".