El sexo tras la ruptura: ¿funciona o siempre termina en desastre?

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by Mirian Díaz
A veces, después de una ruptura, las personas terminan pasando una noche de pasión desenfrenada, pero ¿es beneficioso o contraproducente para nuestra salud emocional?
 

El sexo es una arma muy fuerte que permite unir a las personas, aunque también puede separarlas. Seguro que has oído hablar del llamado sexo de reconciliación. Muchas personas aseguran que tras una discusión fuerte, sus relaciones íntimas son más intensas y placenteras. Para otras personas, en cambio, no es tan sencillo disfrutar del sexo con alguien con el que han tenido un enfrentamiento.

Cada relación es diferente y está claro que las personas vivimos el amor de formas variopintas. Ahora bien, ¿qué hay del sexo de ruptura? ¿Por qué algunas veces tendemos a hacerlo cuando creemos que está todo roto y no hay marcha atrás?

¿Qué nos lleva a tener sexo con una persona con la que hemos roto?

En las películas vivimos experiencias que no se asemejan mucho a la realidad, porque tras este momento, muchas parejas que habían roto vuelven a terminar juntas. Esto en la vida real no sucede porque las rupturas suelen provocar mucho dolor y resulta un poco más complicado que en las historias de ciencia ficción.

A veces, tenemos sexo con una persona con la que recientemente acabamos de romper. Lo más curioso de todo es que es posible estar atravesando un momento difícil y sin embargo terminamos practicando sexo con esa persona.

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Missouri analizó la conducta de 170 personas que habían dejado recientemente su relación de pareja. Las primeras conclusiones del estudio fueron que al menos un 35% habían mantenido una relación íntima con su ex-pareja para tratar de combatir la tristeza. Sin embargo, no todos lo hicieron así. De hecho, algunos tuvieron sexo con terceras personas para vengarse de las que habían sido sus parejas.

Algunos expertos en el tema creen que todo puede deberse a una especie de despedida. Es decir, por todo lo bueno que me has dado en esta relación, mantengo sexo contigo para guardar un buen recuerdo y que todo termine donde empezó. Se trataría como una celebración.

El sexo es importante en las relaciones, pero para las parejas no es fundamental. Sin ir más lejos, suelen romper por cuestiones de tipo emocional, por lo que parece ser un último encuentro donde la intimidad y la conexión vuelvan a encontrarse. Se trata de dos personas adultas que saben que lo suyo ya no tiene futuro, pero que a pesar de todo se siguen queriendo y respetando.

Ahora bien, también puede interpretarse de otra manera totalmente diferente. Tener sexo con una ex-pareja puede servir para confirmar que la conexión o chispa se ha esfumado del todo. El problema vendría cuando la otra parte puede pensar que la relación puede recuperarse a partir de ahí. Y es que a pesar de que son conscientes de que pueden volver a recibir una negativa, habrá personas que quieran seguir intentándolo.

El sexo libera las hormonas del bienestar y nos hace sentir mejor. El dolor emocional que sentimos parece remitir, pero tras unos minutos de placer, la realidad vuelve a hacer acto de presencia. Tras una separación en la que hemos sentido dolor, es natural querer estar con esa persona que una vez nos escuchó, valoró y amó. El sexo, de alguna manera, es lo que nos hace sentir bien y tenerlo con nuestra ex-pareja puede aliviar por un momento esa tristeza.

Si es buena idea, dependerá de cada caso. Si la ruptura ha sido de mutuo acuerdo, quizá sea la manera perfecta para decirse adiós. Después de tanto amor, es una manera muy dulce para despedirse.

Ahora bien, cuando existe dolor de por medio, principalmente por la parte que ha sido dejada, es preciso aceptar el dolor, algo que requiere tiempo. El sexo lo único que hará será prolongar el sufrimiento, cuando lo que hay que hacer es salir a la calle y dejar la puerta abierta ante nuevas oportunidades, quien sabe si mejores y más bonitas.