4 síntomas del Trastorno por Estrés Postraumático

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
El Trastorno por Estrés Postraumático se manifiesta cuando una persona se ve expuesta a una situación traumática provocada por un evento estresante, que genera efectos psicológicos y puede resultar incapacitante. Los síntomas incluyen pesadillas, ira, irritabilidad, fatiga emocional y desapego, entre otros, cuando el afectado revive el suceso traumático, por lo que intentará evitar las situaciones o actividades en las que recuerda el evento causante del trauma. Consulta al médico y sigue sus indicaciones.
 

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es un problema de salud mental que algunas personas desarrollan tras presenciar o experimentar un evento que les resulta traumático. Son numerosos los eventos que pueden provocarlo y su intensidad es variable. La muerte de un ser querido, un accidente o una agresión sexual, entre otros, puede causar TEPT. Puede presentarse a cualquier edad.

Durante y tras una situación traumática es normal sentir miedo. Este miedo desencadena una respuesta en el organismo de lucha o huida para protegerse, provocando cambios como el aumento de la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la respiración y la liberación de hormonas asociadas.

El paso del tiempo vuelve las cosas a su estado normal. Quienes sufren TEPT no se recuperan. Se sienten mal, estresados y asustados mucho después de que el suceso haya finalizado. En ocasiones, los síntomas de TEPT pueden comenzar más tarde y aparecer y desaparecer con el tiempo.

Las causas no se conocen totalmente. Se cree que factores genéticos, personalidad, factores de riesgo y resiliencia influyen en su padecimiento.

Hay varios síntomas de TEPT, aunque no tienen que ser coincidentes en todos los pacientes, pues cada uno lo vive de manera personal. Suelen comenzar poco tiempo después de sufrir el evento traumático, aunque pueden tardar en aparecer meses o años y presentarse y desaparecer durante muchos años. Cuando su duración supera las cuatro semanas, causan una gran angustia o interfieren con la vida laboral o personal, deben ser valorados por el especialista para descartar la presencia de TEPT.

De manera general, se incluyen:

1-Síntomas de evasión, de intentar evitar situaciones o personas que desencadenan recuerdos del trauma. Para reducirlo se evitan lugares, objetos, eventos, pensamientos o sentimientos que le recuerden la experiencia traumática y relacione con ella.

2-Volver a experimentar los síntomas sufridos (reviviscencia). Cuando sucede algo que le recuerda el trauma padecido, vuelve a sentir el miedo. Se presenta en forma de pesadillas, pensamientos aterradores y flashbacks.

3-Síntomas de hipervigilancia y reactividad, que pueden causar nerviosismo o excesiva atención al peligro. Entre estos síntomas destacarían los arrebatos de ira, problemas para dormir o la tensión y el sobresalto excesivos.

4-Síntomas cognitivos y del estado de ánimo, en forma de cambios negativos en creencias y sentimientos. Se presentan problemas para recordar cosas importantes sobre el evento traumático, sentimiento de culpa y remordimiento, pensamientos negativos sobre uno mismo y el mundo, problemas de concentración y pérdida de interés por actividades previamente placenteras.

El diagnóstico del TEPT, debe hacerlo un médico y/o un profesional de salud mental. Realizará un examen físico y pruebas de salud mental en las que valorará la presencia de los síntomas durante al menos un mes.