Un herpes labial, llamado comúnmente calentura, es una afección en la dermis causada por la infección del virus del herpes simple tipo I. Tiene forma de pequeñas ampollas que aparecen, generalmente, en los labios y es especialmente molesta y antiestética. La aparición del herpes labial pasa por varias fases ...
Un herpes labial, llamado comúnmente calentura, es una afección en la dermis causada por la infección del virus del herpes simple tipo I. Tiene forma de pequeñas ampollas que aparecen, generalmente, en los labios y es especialmente molesta y antiestética.
La aparición del herpes labial pasa por varias fases claras hasta que, finalmente, se hacen visibles:
En primer lugar, lo que notamos es un ligero picor en la zona. Si ya te ha pasado más de una vez, sabrás que ese picor es característico.
A continuación, notarás cambios en la piel. La zona donde aparecerá el herpes se tornará rugosa, parecerá deshidratada y empezará a enrojecerse.
Finalmente, aparece la ampolla.
Generalmente, estas infecciones son acusadas por el virus del herpes simple y es especialmente contagioso. Muchas veces esta calentura aparece después de vivir situaciones de estrés, por demasiada exposición solar, por cambios hormonales o por cuadros infecciosos. Debes tener en cuenta que el virus del herpes es muy contagioso y se puede transmitir por contacto directo de persona a persona o a través de elementos contaminados como cubiertos, vasos, toallas, platos… Hay que tener en cuenta que la persona que contagia el virus a otra no siempre tiene que tener una lesión visible, puede ser que no se vea, pero que se esté afectada por el virus.
En muchas ocasiones, el herpes labial puede producirnos fiebre y dolores musculares.
Generalmente, basta con aplicar un antiviral en forma de crema sobre la piel para que la calentura desaparezca en pocos días. Si se trata de otras afecciones más graves, también será necesario utilizar medicación por vía oral o intravenosa. Si necesitas calmar el dolor o el pico de manera rápida, puedes usar algunos geles que reducen la inflamación. Aplicar agua y jabón de manera regular también es efectivo a la hora de calmar los síntomas.
El ajo es un efectivo antiviral ideal para combatir el herpes. Parte un ajo por la mitad y frótalo sobre la ampolla un minuto. Una vez, utilizado tíralo. Repítelo esto tantas veces como quieras, pero con diferentes ajos.
El hielo es perfecto para acabar con la sensación de hinchazón y picazón. Aplícate una bolsa con hielo cubierta con una servilleta de tela sobre la zona.
El tomate verde y el bicarbonato son una mezcla muy efectiva para luchar contra los herpes labiales. Añade a la pulpa de un tomate verde una cucharada de bicarbonato y aplica sobre la zona con un algodón y deja actuar durante unos minutos.
Además del herpes labial, hay otros tipos de herpes que pueden aparecer y afectar a otras partes del cuerpo:
Herpes genital: Los síntomas del herpes genital son especialmente molestos. Dolor, irritación y picazón, además de la aparición de vesículas y úlceras en la zona de genital, son los síntomas más comunes.
Herpes ungueal: Se trata de lesiones que aparecen en los dedos y se manifiestan en forma de dolor e inflamación.
Herpes de los gladiadores: Este tipo de herpes puede aparecer en el tórax, en la cara, en los brazos y en las manos.