11 actitudes favorables ante un problema psicológico

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
El diagnóstico de un problema psicológico y su afrontamiento posterior puede ser difícil para el afectado y sus familiares. Hablar con el médico sobre ello, puede ayudar a mejorar la capacidad de recuperación y aumentar el bienestar y la calidad de vida de todos los implicados. Acude a la consulta con la mente abierta a todas las posibilidades y sigue las indicaciones del experto.
 

Cuando acudas a la consulta, el médico te hará numerosas preguntas a las que quizás no encuentres sentido, pero lo tiene. Intenta ayudarte a expresar todo lo que necesites comentar y buscar soluciones adecuadas compartidas.

Tu actitud ante un problema psicológico es fundamental para lograr una recuperación completa. Sería recomendable:

1-Buscar información sobre tu problema.

Tu médico o tu psicólogo pueden explicarte lo que está sucediendo o darte las recomendaciones que precises. Cuenta con tu familia e infórmales para que su ayuda resulte más eficaz.

2-Cumplir con el tratamiento.

No debes faltar a las sesiones de terapia pautadas. Tampoco puedes dejar el tratamiento farmacológico, aunque creas que los síntomas mejoran. Si retiras inadecuadamente los medicamentos, los síntomas reaparecerán (incluso incrementados) y sentirás algo similar a la abstinencia. Cualquier efecto secundario debes comunicarlo al médico para que pueda modificar lo que considere oportuno.

3-Decidir lo que sea importante cuando te encuentres bien.

No tomes decisiones importantes en momentos en los que los síntomas están presentes porque carecerás de la claridad necesaria para hacerlo.

4-Detectar tus prioridades reales.

No todo es siempre obligatorio, necesario o urgente. Necesitas establecer objetivos razonables, especialmente cuando los síntomas te afectan directamente. Elabora una agenda para organizar tu tiempo y no consumir la energía que necesitas para recuperarte.

5-Elegir la actitud positiva.

Piensa en todo lo positivo que tienes en tu vida para mejorar a todos los niveles. Aprende a aceptar los cambios y no magnifiques los problemas. Practicar técnicas de relajación, puede ayudarte a conseguirlo.

6-Evitar el consumo de alcohol y drogas.

Ambas sustancias interfieren en el tratamiento de la enfermedad mental. Consulta al médico las opciones existentes si eres incapaz de dejarlo sin ayuda.

7-No perder el contacto con tus amigos y familiares.

Es posible que no te apetezca, pero te ayudará a recuperarte. Procura participar en actividades sociales gratificantes y pasar tiempo con amigos y familiares.

8-Participar en los grupos de apoyo.

Ponerte en contacto con personas que estén viviendo algo similar a ti puede servirte de ayuda. Existen numerosos grupos de apoyo para personas con enfermedades mentales y sus familiares con los que es posible establecer un contacto positivo y de colaboración mutua.

9-Pedir ayuda.

No lo veas como un signo de debilidad; es una señal de inteligencia.

10-Seguir hábitos saludables.

Mantener un horario regular de sueño, disfrutar de una alimentación saludable y realizar actividad física a diario mejorará tu salud mental.

11-Vivir activo.

El sedentarismo es malo para todo, también a nivel psicológico. Practicar ejercicio puede ayudarte a disfrutar de una mayor calidad de vida y controlar algunos síntomas que acompañan al problema psicológico. Cualquier opción es válida. Caminar por un lugar agradable, bailar o nadar, por ejemplo, resultan muy gratificantes.