Casas prefabricadas modernas y económicas: ¿cómo financiarlas?

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by Mirian Díaz
¿Tienes pensado comprar una casa prefabricada? Conoce las principales formas de financiación que existen al respecto
 

Las viviendas prefabricadas están en auge por una razón muy sencilla: se trata de un sistema constructivo que aporta numerosas ventajas teniendo en cuenta la construcción tradicional. Una de las principales ventajas de este tipo de obra es que dura poco tiempo y otra también muy importante guarda relación con su eficiencia energética. Además, las casas prefabricadas de madera están inspiradas en el entorno natural, donde encajan perfectamente.

Algunas empresas dedicadas a la sostenibilidad han creado viviendas que apenas producen emisiones de CO2, haciendo que su huella de carbono sea significativamente inferior que las viviendas tradicionales.

Estos son los motivos por los que cada vez son más las personas que apuestan por casas prefabricadas o modulares, incluso muchas de ellas se decantan por estas viviendas como segundas residencias. Y es que hablamos de construcciones sencillas y económicas que cuentan con características similares a las viviendas tradicionales.

Ahora bien, si te estás planteando adquirir una, es lógico que te preguntes sobre las fórmulas de financiación que existen con respecto a las clásicas hipotecas. Desde aquí vamos a intentar resumirte las opciones disponibles para que te quede lo más claro posible.

Requisitos para que una vivienda prefabricada sea considerada vivienda

Si quieres solicitar un préstamo para una vivienda prefabricada, lo primero que debes tener en cuenta es si la casa es transportable. Si esta edificación se basa en módulos sin cimientos que permiten cambiarlos de un lugar a otro, debemos decirte que no es posible solicitar una hipoteca al tratarse de un bien mueble. En este caso, tendrás que solicitar un préstamo personal.

De esa forma, si lo que quieres es hipotecar una vivienda prefabricada, debe ser considerada como tal según los requisitos establecidos por ley: cumplir la normativa urbanística, disponer de una licencia municipal, encontrarse en suelo edificable, tener cimientos, que cuente con la firma de un arquitecto y que sea posible escribirla en el Registro de la Propiedad.

Préstamos específicos vs préstamos personales

Si tu vivienda prefabricada cumple con todos los requisitos anteriores, podrás solicitar una hipoteca sin ningún problema. Ahora bien, también hay que tener en cuenta el terreno. En caso de poseer una parcela, no tendrás que pensar en nada, simplemente solicitar una hipoteca, tal y como lo harías con una vivienda tradicional. Sin embargo, si también has de comprar el terreno y tienes que pedir un crédito, la situación es diferente. En este caso se trataría de dos préstamos diferentes: uno iría destinado a una vivienda y otro para el terreno.

Por suerte, muchas entidades bancarias permiten realizar distintas combinaciones dependiendo del importe a cubrir y de tu perfil, e incluso es posible unificar ambos préstamos.

Las hipotecas de autopromotor están muy demandadas actualmente. La idea es financiar un proyecto y crear un crédito en función del caso que se trate. Cada proyecto cuenta con unos plazos de ejecución, unas necesidades de financiación y unos costes determinados, de ahí que tengas que acordar una serie de aspectos con tu banco a la hora de solicitar este préstamo tan particular.

El objetivo de la hipoteca de autopromotor consiste en otorgar una cantidad total que no se dará en el momento, sino que el capital se irá empleando a medida que avance la obra.

Ahora bien, antes de optar por este tipo de préstamo, debemos pensar muy bien si realmente nos conviene. Los créditos personales cuentan con intereses más altos y solo dispones de un máximo de 10 años para pagarlos. Ahora bien, los préstamos hipotecarios conllevan multitud de gastos a los que no tendrás que hacer frente en este caso. De ese modo, aunque las cuotas mensuales sean superiores, tal vez te interese más al suponer un ahorro considerable.

*Foto portada: Ikea