7 causas de afasia

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora saniitaria
La capacidad de hablar, encontrar las palabras adecuadas y entender lo que nos dicen es un proceso automático. Cuando se presenta un daño o alteración a nivel de la corteza cerebral, uno o varios componentes del uso correcto del lenguaje se ven afectados y se presenta un trastorno del lenguaje denominado afasia. El diagnóstico y tratamiento precisa atención especializada para que el afectado disfrute de una buena calidad de vida.
 

La afasia es un trastorno adquirido del lenguaje que suele estar asociado a una disfunción del área cortical correspondiente a la afectación. Quien sufre afasia es incapaz de formar, emitir, recibir y/o comprender un discurso. Suele ser un signo inespecífico de una enfermedad cerebral (trauma o trastorno circulatorio, por ejemplo). Muchas personas afectadas por afasia también presentan otros síntomas y alteraciones asociadas a concentración, actividad motora consciente y memoria, por ejemplo.

En la aparición del trastorno suele encontrarse un proceso patológico que afecta a los centros cerebrales de la corteza frontal, temporal o parietal y a las vías nerviosas que las conectan. Los centros del habla de esas zonas se ven afectados y se altera la formación del lenguaje hablado y su adecuada pronunciación y/o articulación.

La causa exacta de la afasia sólo puede determinarse tras un examen completo del paciente y de la enfermedad que subyace. Entre las causas destacarían:

1-Alteraciones infecciosas (bacterianas y/o víricas) a nivel cerebral.

2-Enfermedades asociadas a problemas con la mielina, proteína encargada de conducir los impulsos nerviosos a lo largo de las fibras.

3-Enfermedades cerebrales degenerativas, asociadas a la destrucción de su estructura, el desarrollo de demencia y otros síntomas neurológicos.

4-Epilepsia, que altera el funcionamiento normal del cerebro.

5-Intoxicación por sustancias como venenos o metales pesados, por ejemplo.

6-Lesión cerebral traumática, causada por un fuerte golpe, por ejemplo.

7-Trastornos circulatorios agudos o crónicos.

Los síntomas que presentan los afectados dependen, en su mayor parte, de la localización de la lesión a nivel cerebral causante de la afasia. También la clasificación del trastorno depende de esa ubicación y se realiza en función de las zonas afectadas a nivel cortical. Además, la sintomatología y la gravedad del trastorno depende de la persona que la padece (algunas entienden pero no son capaces de hablar; otros hablan de manera inconexa e incongruente), aunque su capacidad de razonamiento suele estar bien conservada.

El diagnóstico sigue un procedimiento. El médico elabora la historia clínica del paciente en el que incluye todos los datos posibles proporcionados por el paciente y/o sus convivientes. Es necesario realizar un examen neurológico completo en el que se incluyen pruebas de neuroimagen (resonancia magnética y electroencefalografía, entre otras) para determinar la localización de la lesión. También se precisa que un logopeda valore la naturaleza de la alteración del habla con varias herramientas como cuestionarios y tests, entre otras.

El tratamiento es multifactorial e individualizado, orientado a recuperar la funcionalidad perdida o a potenciar la que se ha conservado para compensar la situación. En el pronóstico y recuperación influye de manera determinante la valoración y tratamiento precoz del afectado. Cuando no se aplica el tratamiento oportuno y seguimiento especializado, la afasia puede provocar un deterioro persistente, con problemas de adaptación social.