Cómo hacer para que tu garganta te dé una tregua ante la carraspera

Responsive image

by Merce Rey  
Notas como si tuvieras algo que te impidiese tragar con facilidad, sientes picor y a veces hasta dolor. Esta sensación te acaba provocando tos de forma continuada. Para que puedas ver la luz al final de túnel hemos preparado una selección de remedios naturales.
 

No hay falta estar ante una climatología adversa para sentir carraspera de garganta. Por ejemplo, cada vez es más común que en los hogares, en los centros de trabajo y grandes superficies comerciales haya aire acondicionado para proporcionar calor o frío, dependiendo de la estación del año. Pero si los valores están por encima de los recomendados, puede provocar que la garganta se irrite. Las alergias también pueden propiciar su aparición, así como estar sometidos a cambios bruscos de temperatura o en lugares donde hay contaminación o humo. Desde la RAE definen la carraspera de la siguiente forma: "cierta aspereza de la garganta, que obliga a desembarazarla tosiendo". Es como si un estropajo estuviera instalado en ella, impidiendo que pudiésemos tragar con normalidad y generando dolor cuando lo intentamos. La tos es otro de los síntomas. Esta se acaba volviendo nerviosa y hace que sea imposible parar.

Mantener la garganta hidratada será fundamental para hacer que la mucosidad presente en esta zona se vaya diluyendo. Si te cuesta tomar el agua sola, añádele unas rodajas de limón o de naranja o calienta un poco de agua, incorpora una cucharada de miel y unas gotitas de limón. Otra de las opciones es que calientes una taza de leche y diluyas en ella un poco de miel o que tomes una infusión de jengibre, ya que te ayudará a aliviar la inflamación y la irritación. Las sopas, caldos y zumos naturales son recomendables. Puedes probar a hacer gárgaras con agua y sal. El agua deberá de estar tibia y después de hacer las gárgaras tendrás que expulsar la mezcla y repetir el proceso varias veces.

Los caramelos de menta o aquellos de naranja, de limón o de regaliz con los que incorporan própolis son ideales para esta situación, al igual que lo es hacer vahos con vapor de agua. Para ello pon al fuego una pota con agua y deja que hierva. Después, retírala del fuego y coge una toalla, cúbrete la cabeza con ella cuando vayas a inhalar y repite el proceso varias veces. Darse baños de agua caliente es otra manera de abrir las vías respiratorias y mejorar la irritabilidad. Además, es recomendable que ventiles la casa con asiduidad para renovar el aire interior.

FOTO PRINCIPAL.: Photo by Engin Akyurt.