3 ideas que te sabotean al emprender un proyecto

Responsive image

by Estefanía Grijota
Cada vez que intentamos algo, como iniciar un negocio, o cambiar de trabajo o empezar un proyecto, siempre nos asaltan creencias muy incómodas que nos surgen aún teniendo el dinero suficiente como pare empezar.
 

La verdad es que emprender no es nada fácil, y no es algo que se consiga de la noche a la mañana ¡ni mucho menos! Puedes tirarte años con un montón de ideas en tu cabeza y jamás materializar nada, o bien, puedes tener una sola idea en tu vida y llevarla a cabo en seguida.

Sin embargo, existe un denominador común sobre las ideas que les rondan a muchas personas antes de emprender cualquier negocio, y no precisamente buenoas. Y éstas son:

1. No soy tan buena

¿Te suena? Frente a esto lo que puedes hacer es una lista de todo lo que has logrado en tu vida. Después, pega esa lista al lado de tu pc, portátil o en un lugar visible para que lo puedas recordar todos los días, y recuerda los momentos de tu vida en los que pensaste que no eras lo suficientemente buena, dudaste de ti y al final pudiste y lo hiciste.

2. Alguien ya lo hace mejor que yo

¡No te compares! A la hora de emprender es inevitable buscar inspiración en personas a las que sigues y que resultan ser una guía para ti. Pero no es más que eso, una pequeña hoja de ruta. Cada persona es diferente y también sus ideas, por mucho que algo a priori parezca similar.

Siempre va a haber un cliente que quiera que algo se haga de una manera diferente. Realmente se trata de hacer un nicho y aprovecharlo. El hecho de que algo ya se haya hecho antes no significa que no lo puedas hacer tú y darle tu toque. Es verdad que ya hay un millón de blogueros o instagrammers de comida vegana, pero solo hay uno tú, con tu experiencia vivida, tu forma de hacer las cosas, tu propio espacio, tu sentido del humor, tu genio, tus consejos y trucos favoritos en la cocina y un buen ojo creativo para el diseño. Alguien siempre quiere lo que tienes, es así.

3. No creo que llegue a ganar dinero

¿ Y por qué no? Cuando comenzamos algo nuevo y distinto como, por ejemplo, emprender un negocio de curación de reiki, el miedo a no obtener los ingresos, el dinero o simplemente las expectativas esperadas puede ser lo que más vueltas te de en tu cabeza a la hora de arrancar ¿Cómo voy a pagar el alquiler? ¿De verdad alguien va a sacar su tarjeta y me va a pagar por sesión de sanación de reiki de una hora?.

Pues lo cierto es que sí, alguien va a pagar, y lo mejor de todo es que sí, alguien siempre va a estar además muy satisfecho, y sí, va a querer hacerse otra sesión contigo, porque cuanto más creas en ti, más amor y voluntad y ganas le pondrás a tu negocio y esa felicidad y entusiasmo, se nota, se contagia y se traduce tarde o temprano en éxito.

Foto principal: Unsplush