5 opciones de tratamiento de las hemorroides

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
Las hemorroides son un problema muy frecuente en la población general. Causan un gran malestar a quienes las padecen y suelen repetirse en el tiempo. Los síntomas son claros y el afectado los reconoce con facilidad. Cualquier decisión debe tomarla el médico porque el tratamiento depende de la situación personal. Consulta lo que te sucede y sigue las indicaciones que te paute.
 

Las hemorroides son dilataciones de las venas situadas en el ano o la parte final del recto. Pueden ser hemorroides internas (cuando se dilatan venas ubicadas en la parte superior del conducto anal, no siendo visibles a menos que estén prolapsadas) y hemorroides externas (cuando las venas dilatadas se encuentran fuera de la apertura anal y resultan visibles). Las hemorroides externas suelen causar mayor dolor que las hemorroides internas.

De manera general, se producen por un aumento de la presión ejercida en la zona. Las causas se centran en el embarazo o cuando se presenta estreñimiento habitual. Los síntomas incluyen: picor en la zona del ano, dolor, hemorragia y sangre coagulada en las heces.

El diagnóstico debe realizarlo el médico. Suele basarse en los síntomas descritos por el enfermo y, si es necesario, indicará la realización de pruebas específicas.

El tratamiento debe pautarlo el médico. Suele recomendar:

1-Baños de asiento con el agua fría (para reducir el dolor y la trombosis) o con agua templada (para mejorar el espasmo).

2-Laxantes específicos para mejorar el estreñimiento.

3-Fármacos por vía oral para reducir el dolor, la dilatación o la trombosis, por ejemplo, en función de los síntoma y según indique el médico.

4-Pomadas de aplicación local para reducir los síntomas y la dilatación venosa.

5-Cirugía. Se emplea cuando los tratamientos médicos habituales (dieta rica en fibra, laxantes, medicaciones o baños de asiento, por ejemplo) no han funcionado. Consiste en eliminar las venas hinchadas o dilatadas alrededor del ano (las hemorroides) y puede realizarse con anestesia general o local con sedación. La recuperación completa suele presentarse tras 2 semanas.

La prevención de la aparición de hemorroides se centra e:

-Seguir una dieta saludable. Se recomienda una dieta rica en fibra (presente en frutas y verduras), beber agua de manera abundante (para formar correctamente el bolo fecal) y aceite de oliva virgen (para facilitar el deslizamiento de las heces por el colon).

-Realizar una correcta higiene local. Lo mejor es lavarse con agua tras cada deposición y antes de acostarse. El secado debe realizarse empleando una toalla (mejor de algodón), con toques suaves y sin excesiva presión. No se debe frotar la zona. Se recomienda evitar usar papel higiénico y toallitas de celulosa.

-Prevenir el estreñimiento. Es necesario favorecer la motilidad intestinal y evitar que se endurezcan las heces. Mantener un adecuado ritmo intestinal, acostumbrarse a defecar a unas horas concretas y seguir una dieta hidratante y rica en fibra es fundamental para conseguirlo. Elige frutas (como manzanas, naranjas, higos, kiwis o ciruelas), bebe muchos líquidos (lo mejor es el agua, pero los zumos naturales también son adecuados), come verduras (brécol, coliflor, espinacas o lechuga, por ejemplo), legumbres y alimentos con residuos vegetales ricos en fibra (cereales o pan integral, entre otros).