Los expertos en nutrición lo tienen claro: el kéfir, alimento probiótico por excelencia, contiene hasta 50 cepas distintas de microorganismos vivos (bacterias ácido-lácticas, ácido-acéticas y levaduras) que ayudan a equilibrar la microbiota y mejorar la digestión. De este fermentado, parecido al yogur líquido, se pueden extraer dos tipos de bebidas: ...
Los expertos en nutrición lo tienen claro: el kéfir, alimento probiótico por excelencia, contiene hasta 50 cepas distintas de microorganismos vivos (bacterias ácido-lácticas, ácido-acéticas y levaduras) que ayudan a equilibrar la microbiota y mejorar la digestión. De este fermentado, parecido al yogur líquido, se pueden extraer dos tipos de bebidas: kéfir de agua y kéfir de leche. Como su propio nombre indica, la principal diferencia se halla en su base: una se elabora fermentando agua mineral con nódulos de kéfir; mientras que la otra se produce con leche de vaca, cabra u oveja, dando como resultado una textura más cremosa.
De sabor algo ácido, ambas bebidas son aptas para vegetarianos, veganos y personas intolerantes a la lactosa. Ello es posible porque las bacterias consumen casi toda la lactosa presente durante la fermentación, especialmente en el caso del kéfir de leche.

Una gran desconocida
En España, el concepto de agua de kéfir es poco conocido, a diferencia de otros países europeos como Alemania. Aun así, es una bebida ancestral, rica en probióticos naturales, enzimas digestivas, vitaminas y minerales, que favorece la salud intestinal. En Good Bio Foods, empresa leridana certificada como ecológica con más de un año de antigüedad, la fabrican con agua mineral, sirope de ágave, azúcar de caña, trozos de frutas y granos de kéfir.
Cómo se elabora
La gama de aguas de kéfir Good Bio Foods cuenta con 11 sabores diferentes que se obtienen gracias a un proceso de doble fermentación: limón, menta, limón y jengibre, té verde y limón, té verde, manzana, pera, melocotón, frutas del bosque, manzanilla y anís y cúrcuma y jengibre. "El primer paso consiste en mezclar agua con azúcar de caña a la que le añadimos nódulos de kéfir. Durante la fermentación, las bacterias y levaduras del kéfir transforman ese azúcar en ácidos orgánicos, dióxido de carbono y pequeños rastros de alcohol. A partir de ahí, se originan esos probióticos necesarios para fortalecer nuestra flora intestinal", explica Romina Polo, directora de marketing y comunicación de Good Bio Foods.
Para conseguir esos sabores, se somete la mezcla a una segunda fermentación. "Entonces incorporamos trozos de fruta natural, hierbas o especias, según el agua de kéfir que nos interese elaborar. La fruta natural también tiene azúcar que hace posible esta segunda fermentación. Además, ayuda a que el agua de kéfir tenga estos sabores tan afrutados", añade. Polo insiste: "Únicamente utilizamos ingredientes naturales. En nuestras aguas de kéfir no encontrarás ni aromas, ni saborizantes alimentarios". El agua de kéfir tiene una vida útil de 12 meses. No obstante, una vez abierta la botella, se debe conservar en el frigorífico y consumir en cinco días.

Una bebida original y saludable
La idea de fabricar agua de kéfir es "muy disruptiva", porque la mayoría de la gente está más acostumbrada al kéfir lácteo, según Romina Polo.
Entre las principales propiedades y beneficios del agua de kéfir enumeramos:
