Relájate coloreando mandalas

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María C. López-Villalta


Los mandalas son representaciones pictóricas de base circular, dominadas por la repetición de figuras geométricas, los colores intensos y la armonía. Procedentes de las tradiciones espirituales budista e hinduista, hoy en día podemos utilizar los mandalas para meditar y relajarnos.

 

La palabra mandala o mándala procede del idioma sánscrito y significa círculo. Para el Budismo y el Hinduismo son representaciones simbólicas del universo, utilizadas en rituales religiosos y en la decoración de templos. En todas las culturas, las formas concéntricas y circulares están relacionadas con las ideas de divinidad y perfección, no sólo en los mandalas orientales, sino también en los rosetones de las iglesias cristianas, por ejemplo.

Carl Jung, uno de los padres de la psicología, fue el introductor de los mandalas en Occidente. Utilizó la técnica de pintar mandalas en sus terapias psiquiátricas, ya que él consideraba estos dibujos como expresiones del subconsciente colectivo.

Hoy en día, pintar mandalas se encuadra dentro del grupo de las técnicas orientales de relajación. Esta actividad no requiere de conocimientos previos, ni de costosas clases con profesores expertos, y puede ser practicada por personas de todas las edades y condiciones.

Dibujar y colorear mandalas, además de estimular nuestra concentración y nuestra creatividad, es una actividad relajante, mejor aún si se realiza en un ambiente confortable, con música suave, velas o incienso perfumado. Esta práctica es muy recomendable para alcanzar el bienestar y la paz interior, pudiendo llevarse a cabo en soledad o en compañía. Una buena idea es colorear mandalas con los niños, ya que es una actividad que les resultará divertida, que estimula la creatividad de los más pequeños y les inicia en el mundo de la espiritualidad.

En las librerías tenemos a nuestra disposición decenas de libros con plantillas de mandalas listos para colorear, tanto para niños como para adultos. En Internet también pueden encontrarse cientos de sitios gratuitos donde descargar mandalas para colorar.

Los más osados pueden atreverse a crear un diseño propio y personal de mandala, dejando fluir la imaginación y la intuición, sin intentar copiar otros dibujos o plasmar ideas preconcebidas, ya que el mandala debe ser un reflejo de nuestro yo interior.

Meditar o relajarse delante de un mandala también es una técnica muy extendida, ya que visualizando sus formas y colores se llega a comprender que todos formamos parte de un mismo universo.