Sólo 2 de cada 10 Jubillennials ha llevado mal estar en casa

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A pesar de ser uno de los colectivos de riesgo y de los más golpeados por la pandemia han demostrado mayor resistencia psicológica y física al confinamiento.
 

Teletrabajar con niños en casa, adaptarse al trabajo virtual y en remoto, conciliar vida laboral y personal, cocinar y hacer deporte en escasos metros cuadrados y sin poder salir de casa han convertido el confinamiento a causa del Covid-19 en un pequeño infierno para la mayoría de españoles de entre 40 y 50 años. Pero ¿y los que están alrededor de los 60 y 70 años, los denominados Jubillennials?, ¿cómo han vivido ellos este confinamiento siendo uno de los grupos de mayor riesgo? Pues los resultados del estudio "Covid-19 y Jubillennials: Impacto en los hábitos de vida saludable de la población española", realizado por Vivaz, señalan que han sobrellevado mejor el encierro que los jóvenes.

La resiliencia de la que hacen gala los Jubillennials traspasa las fronteras del confinamiento y del estado de alarma, pues sentirse depresivo y desanimado es más común entre las generaciones más jóvenes. De hecho, el 64% de los españoles de 60 y 70 años no se ha sentido deprimido ningún día en lo que va de año, porcentaje que baja hasta el 53% entre los españoles de 50 años y al 48% entre los de 40.

Impacto del Covid-19 en la población española

Los más jóvenes empezaron el encierro por el coronavirus con gran fortaleza, como quedó patente en las primeras semanas de cuarentena. Sin embargo, esa situación también ha acabado siendo más llevadera para nuestros mayores desde el punto de vista del estado físico y la motivación. El 52% de las personas de en torno a 60 y 70 años no ha tenido sensación de cansancio o falta de energía ni un solo día, frente al 33% en el caso de los españoles próximos a los 40 y 50 años. Y lo mismo sucede con el interés por hacer cosas durante el confinamiento: el 66% de los Jubillennials ha mantenido esa motivación, por encima del 48% de las personas de la Generación X.

Estos resultados se explican, por un lado, por el hecho de que España es el segundo país con mayor esperanza de vida del mundo y porque cuenta con una dieta y una calidad de vida en cuanto a ocio y clima que hacen mejor la vida a los jubilados. Por otro, buena parte de los ciudadanos de entre 35 y 55 años de edad han tenido que afrontar durante los más de dos meses de confinamiento un sobreesfuerzo de conciliación familiar y laboral, o bien estrés por la pérdida de su empleo o un ERTE, entre otras circunstancias.

Asimismo, los Jubilliennials españoles se criaron en las décadas anteriores al gran desarrollo económico de España o en los años de la posguerra, es decir, en tiempos de mayor carestía, menos comodidades y posibilidades, lo que habría forjado un carácter que les permite soportar mejor estas circunstancias.

Hábitos saludables durante el confinamiento

Lo que la pandemia no ha cambiado respecto al año anterior es la percepción positiva que la población española de 35 a 75 años tiene de su salud, que se ha mantenido estable. A pesar del coronavirus, el 30% sigue considerando su salud buena y el 60%, muy buena. Menos de un 13% la considera mala o muy mala. Sí se ha notado un relativo deterioro en la población de 70 años: el 54% considera ahora que su salud es muy buena, frente al 60% del 2019.

Los Jubillennials españoles también descansan mejor: el 42% de ellos dice haber dormido bien o muy bien durante el último mes, frente al 31% de quienes tienen entre 35 y 54 años. Eso sí, el Covid-19 ha quitado el sueño a los españoles que están al borde de la jubilación, en torno a los 60 años: el 24% (un 71% más que en 2019) dice ahora dormir bastante mal, mal o muy mal.

Respecto a los hábitos saludables, se repite una máxima: a más edad, mejores hábitos. El 57% de los jubilados hace deporte al menos tres veces por semana, dos puntos porcentuales más que en 2019 y por encima de la población de entre 55 y 65 años (52%); el 79% sigue una alimentación saludable de estilo mediterráneo, frente al 68% en el caso de quienes tienen entre 55 y 64 años, y también fuman menos: solo el 13% lo hace todos los días. En lo que sí ha pasado factura el Covid-19 a los jubilados más que a los trabajadores en activo es en su vida social: si el año pasado el 57% declaraba tener una vida social activa, ahora es el 53% quien lo manifiestan.