El estrés crónico o el déficit de vitamina D también es malo para el corazón

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03-10-2020
Aparte del sedentarismo, un peso poco saludable o una alimentación inadecuada, existen otro tipo de factores perjudiciales para la salud cardiovascular cuyo impacto puede pasar desapercibido.
 

El estilo de vida afecta directamente a la salud cardiovascular. Según la Fundación Española del Corazón, nueve de cada diez infartos de miocardio están provocados por algún tipo de factor de riesgo, como el sedentarismo, un peso poco saludable, una alimentación inadecuada, el tabaquismo o la falta de control de determinadas enfermedades. Pero también existen otro tipo de factores que pueden llegar a impactar negativamente en el corazón y que, en muchos casos, no se suelen encontrar bajo el radar. Es el caso del estrés crónico, la falta de vitamina D o una mala higiene bucal.

Según recoge el último estudio Cigna, "COVID-19 Global Impact", perteneciente a su estudio anual `360º Well-Being Survey 2020´, el 48% de los españoles reconoce no hacer ejercicio de forma regular, cuatro de cada diez no sigue una dieta saludable y el 39% afirma no tener un peso adecuado. "A estos datos se suma el impacto de determinados factores de riesgo para la salud cardiovascular que pueden no ser tan conocidos por la mayoría de las personas. Cuidarnos desde un punto de vista holístico, comprendiendo la relación que existe entre salud y bienestar físico y emocional, es clave para gozar de una buena calidad de vida", destaca la doctora María Sánchez, e-Health Medical Manager en Cigna España.

Mejorar la salud cardiovascular

Por eso, con motivo de la celebración del Día Mundial del Corazón, el pasado 29 de septiembre, la aseguradora de salud Cigna ha expuesto algunos hábitos que pueden suponer un factor de riesgo para la salud cardiovascular:

- Vivir con niveles altos de estrés durante un largo periodo de tiempo: El estrés crónico puede llegar a provocar problemas cardíacos, como hipertensión arterial o arritmias, así como favorecer el desarrollo de enfermedades cardiovasculares en personas que ya padecen problemas cardíacos, tales como isquemia cerebral (ictus), angina de pecho o infarto. Por esa razón, es recomendable aprender a manejarlo incorporando en la rutina diaria actividades que contribuyan a limitar su impacto.

- Descuidar la higiene bucal. Una mala higiene bucal está relacionada con un mayor riesgo de sufrir hipertensión o un accidente cardiovascular , según un análisis publicado en `Hypertension´. El origen está en las enfermedades periodontales, que pueden causar presión arterial alta y, a su vez, ocasionar daños en los vasos sanguíneos y una acumulación de placa en el flujo sanguíneo.

- La falta de vitamina D. La falta de radiación solar directa en la piel también puede aumentar el riesgo de padecer problemas de corazón, como la hipertensión. Esto se debe a que la exposición a la luz solar es fundamental para sintetizar la vitamina D en el cuerpo.

- Una mala calidad del descanso. Un estudio realizado por investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) muestra que las personas que duermen menos de 6 horas diarias pueden tener un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. Este factor de riesgo podría estar afectando a un porcentaje elevado de la población, ya que, según el mencionado estudio Cigna, cuatro de cada diez españoles afirman no dormir lo suficiente.

- Excederse con el ejercicio. Pese a que el ejercicio es una excelente actividad para mantener una buena salud y bienestar, realizar actividades que supongan un esfuerzo extra al que no se está acostumbrado también puede tener consecuencias negativas para el corazón. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que hay evidencias de que el beneficio de realizar ejercicio disminuye cuando se rebasan los 300 minutos semanales de actividad física aeróbica.

- Roncar en exceso. Aunque roncar no presenta riesgos importantes para la salud, sí conviene consultar con un profesional de la salud, ya que, en muchos casos, las personas que roncan en exceso padecen una problemática denominada `apnea obstructiva´. Esta alteración, a la larga, aumenta el riesgo de hipertensión, insuficiencia cardíaca, derrame cerebral o infarto de miocardio.

Por ello, apostar por un estilo de vida saludable es importante para prevenir cualquier problema de corazón, aunque es fundamental conocer aquellos trastornos asociados al padecimiento de alguna enfermedad cardiovascular. Llevando un control exhaustivo de todos los indicadores de salud y realizándose chequeos médicos rutinarios, siempre que sea necesario, se reducirán las probabilidades de padecer cualquier trastorno relacionado con la salud del corazón.