Retoma la práctica deportiva con constancia e ilusión gracias al fitball

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05-10-2020 by Merce Rey
Tras el prolongado periodo de desconexión, toca volver a retomar aquellos hábitos olvidados, no solo los alimenticios, sino que también los relacionados con las rutinas de ejercicio. Aunque el estrés y las prisas son tus compañeros en esta travesía, ¿por qué dejar de lado aquella práctica deportiva que tanto trabajo y esfuerzo te costó para mantenerte en forma? No tires la toalla, vuelve al entrenamiento, pero no con la misma intensidad que antaño, sino que poco a poco para acostumbrar tu cuerpo de nuevo, sin que tus articulaciones o músculos se resientan.
 

Te proponemos que lo hagas de una forma diferente y divertida para que el regreso a la actividad física sea más ilusionante y llevadero. Esto será posible gracias al fitball, una pelota gigante destinada al entrenamiento y la rehabilitación tras una lesión, que te permitirá trabajar todo el cuerpo de forma completa. Incluso, hay quien se anima a sustituir su silla de escritorio por esta bola para mantener la espalda recta y evitar dolores imprevistos en la zona. Si estás embarazada también es una herramienta idónea para ti porque, además de ayudarte a fortalecer los músculos incrementando su flexibilidad y mantener el equilibrio, contribuye prevenir el dolor de espalda y es una gran aliada para prepararte para el parto que está por llegar.

Introducirla en la rutina deportiva también trae importantes beneficios para tu salud, ya que permite trabajar diferentes grupos de músculos, mejorar la resistencia, el equilibrio y la coordinación, al tiempo que ganas en flexibilidad y fuerza. Pero antes de comenzar con estos prácticos y sencillos ejercicios para principiantes, comprueba que la pelota está en perfectas condiciones, que no está desinflada y que permanece estable al sentarte sobre ella porque si no es así podría provocar lesiones durante la actividad.

3, 2, 1 ¡Acción!

Adéntrate en el fitball calentando. Para ello, siéntate encima de la pelota, con las piernas entreabiertas y los pies sobre el suelo. Eleva y baja los brazos, mientras haces fuerza sobre la espalda manteniéndola recta y el abdomen hacia dentro, al tiempo que inhalas arriba y exhalas al llegar abajo.

Bajada lateral

Mantente sentada en la pelota, inclinas tu cuerpo hacia la derecha y luego hacia la izquierda mientras acompañas con el brazo correspondiente. El abdomen debe estar firme. Este ejercicio te ayuda a calentar y a estirar el costado.

Giros

A continuación, giras tu torso a la derecha y a la izquierda. Vuelves a repetir el ejercicio hacia un lado y hacia el otro. Al mismo tiempo que haces el giro tus brazos también te acompañan en esa dirección.

Sentadillas fitball

De pie y de lado, con las piernas abiertas y los brazos estirados, agarra la pelota y desciende y sube. En la bajada, en vez de echar las caderas hacia atrás, mantenlas hacia delante y contrae los abdominales. Repite el ejercicio cinco veces.

No pierdas el equilibrio

Boca abajo, con la pelota debajo del abdomen, deslízala hasta que esta permanezca en las rodillas. Contrae los músculos del estómago y los de los glúteos. La espalda debe permanecer recta. En esa posición tienes que permanecer durante unos segundos. Apóyate con los brazos.

El puente

Sobre una esterilla, boca arriba, estírate con los brazos relajados a lo largo del cuerpo. Coloca los pies en la pelota y permite que las pantorrillas descansen sobre ella. Después, levanta la pelvis del suelo formando una diagonal desde los hombros hasta los pies. Eleva una de las piernas estiradas y aguanta en esta posición durante unos segundos. Vuelve al inicio y repite el ejercicio con la pierna contraria. La espalda no debe quedar arqueada.