¿Es bueno escuchar música durante el embarazo?

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by Ángela Zorrilla
Diversas corrientes animan a las mujeres embarazadas a escuchar música durante la gestación para estimular a sus bebés. Pero ¿cómo y cuándo debe escucharse? ¿Realmente es bueno?
 

Durante el embarazo, tu futuro bebé ya empieza a recibir estímulos y amor casi sin que tú te des cuenta. Cuando le hablas, le cantas o le explicas alguna historia, le estás transmitiendo amor y seguridad. Son momentos que se quedarán en la memoria del niño, incluso antes de nacer.

¿Has oído hablar del "Efecto Mozart"? Expertos aseguran que escuchar a este músico aumenta las defensas y fortalece la capacidad neurológica de los bebés. Esta teoría, impulsada por el investigador Alfred A. Tomatis, afirma que la música clásica estimula la inteligencia y la creatividad de los bebés.

Si optas por escuchar música mientras estás embarazada, lo mejor es optar por melodías relajadas que llenen el ambiente. Pon música en algún reproductor y deja que suene de fondo. No te preocupes por el volumen, no debes ponerlo muy fuerte para que el sonido le llegue al bebé. Dicen que los bebés nacen más relajados, lloran menos y se alimentan mejor.

De forma ocasional para no interrumpir el desarrollo del bebé

El bebé está preparado para escuchar música a partir del quinto mes de gestación. Notarás, entonces, que el bebé responde más claramente a esas voces o músicas que compartís. De todas maneras, recuerda que algunas investigaciones señalan que los fetos expuestos demasiado tiempo a mucho ruido pueden nacer de forma prematura y con menos peso, además de a la larga sufrir alguna pérdida de audición. Estos estudios están relacionados con madres que trabajan, por ejemplo, en lugares con mucho ruido. Y, no es muy recomendable colocar unos auriculares sobre la barriga. Recuerda: música ambiente y relajada. Cuando el ritmo cardíaco de la mamá se acelera por ruidos o canciones, el feto también se inquieta.

La recomendación, por tanto, es que la música sea parte del ambiente y de forma ocasional. Generar un estímulo continuo podría interrumpir los ritmos de sueño y desarrollo del bebé dentro del vientre materno.