publicidad
mitos sobre la fruta y el agua

Nutrición y Dietética,

Mitos sobre la fruta y el agua

 [13 de septiembre de 2016 | No hay Comentarios ] Victoria Carmona Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

Sobre lo que engorda y no engorda hay mucha literatura y mucho debate. En este caso, vamos a hablar de la fruta y del agua. ¿Engorda la fruta después de comer o beber agua durante las comidas? En general, parece que estas dos premisas son mitos y que, en realidad, lo que pasa habitualmente es que ayuda a controlar el peso corporal.

Victoria Carmona

Son muchas las personas que intentan poner bajo control su peso corporal y, para ello, siguen dietas hipocalóricas. Pero también son muchos quienes, en su deseo por verse bien y sentirse mejor, experimentan con todo tipo de dietas milagrosas. Además de estos métodos abundan mitos y "recetas" sobre cómo adelgazar de manera eficaz, qué alimentos evitar y cuáles no combinar jamás. En este grupo entran las frutas y el agua, de las que muchas veces se dice que no deben ingerirse en las comidas.

Comer fruta de postre, ¿engorda?

El aporte calórico de los distintos tipos de fruta es variable, dependiendo de cada variedad.  No obstante, el aporte calórico de una fruta es siempre el mismo, ya sea consumida antes, durante o después de la comida. No existe ninguna evidencia científica que haga pensar que el aporte calórico de una fruta pueda variar según el momento del día en que se coma. Por el contrario, todos los expertos recomiendan su ingesta porque son alimentos ricos en fibra, agua, vitaminas y minerales y ello puede ayudar a perder kilos; ya que, al ser alimentos ricos en fibra dietética, su consumo podría contribuir a una mayor saciedad, de manera que ayudarían a controlar la ingesta calórica de esa comida.

¿Y beber agua durante las comidas?

El aporte calórico del agua es nulo. El agua no contiene proteínas, grasas ni hidratos de carbono, tampoco fibra, de manera que no aporta calorías a la dieta. Así que decir que el agua engorda es falso, como también lo es decir que engorda en las comidas. El agua no aporta valor calórico a la dieta, tanto si se bebe antes, después o durante la ingesta de alimentos.  

La ingestión de agua no produce un exceso en los depósitos de grasa y no confiere, por tanto, mayor riesgo de obesidad ni sobrepeso; ni antes, ni después, ni durante las comidas. Por el contrario, existen distintas evidencias científicas que relacionan el consumo de agua con una mejor adherencia a una dieta baja en calorías y una mayor pérdida de peso en pacientes con obesidad y sobrepeso.