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la importancia de cuidar a los mayores

Cuerpo y Mente,

La importancia de cuidar a los mayores

 [11 de noviembre de 2016 | No hay Comentarios ] Carmen Reija Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

La población española envejece y esta situación nos lleva a tener que plantearnos nuevas decisiones respetando la voluntad e independencia de nuestros mayores. Es fundamental aprender a envejecer y respetar a las personas de más edad. Hasta hace pocos años, los humanos nos moríamos a edades más tempranas y no se planteaba esta situación en la que nos encontramos. Se han incrementado ciertas patologías en las que se produce un deterioro cognitivo que genera problemas a todos los niveles (personal, social, familiar, sanitario, etc.) Entre todos podremos resolverlos.

Carmen Reija

La vejez es un proceso biológico que se ve afectado por el contexto social. Se le rinde culto a la juventud y lo que conlleva: vitalidad, belleza, energía, etc. y se vive con temor todo lo que se relaciona con el envejecimiento y la muerte. No ocurre en otras culturas en las que se considera a los ancianos como los depositarios de la sabiduría y el poder y se les respeta por ello.

El porcentaje de mayores de 65 años se ha duplicado en estos últimos años y las previsiones señalan que necesitarán algún tipo de ayuda para realizar sus actividades habituales a medida que vaya pasando el tiempo. En la vejez se vuelve a un estado de dependencia similar al de la infancia pero, en vez de ganar autonomía, se van perdiendo habilidades y provocando un sentimiento de fragilidad al que deben adaptarse tanto la persona que envejece como su entorno familiar más o menos cercano. Esta situación genera una responsabilidad que suele resultar difícil de asumir porque no nos sentimos preparados para hacerlo.

Cuidar a un familiar supone una tarea agotadora que debilita al cuidador (aunque lo haga de manera cariñosa y desinteresada). Es necesario mejorar los recursos para que la atención sea la adecuada a cada situación. También deberían respetarse los deseos de los ancianos y su capacidad de decisión en lo que se refiere a sí mismos. Es importante que sigan realizando actividades cotidianas (mientras puedan hacerlo) para mantener su sensación de utilidad y evitar un mayor deterioro físico y mental.

Se considera que se convierte en dependiente cuando requiere ayuda para realizar actividades cotidianas como comer, vestirse, lavarse, medicarse, etc., lo que obliga a los afectados a encontrar una manera de resolver la situación. El problema se agudiza cuando el deterioro cognitivo aumenta y la persona a la que estamos cuidando ya no se parece a la que conocíamos y debemos adaptarnos a ello (lo que resulta doloroso y difícil).

Existen varias opciones entre las que destacaría:

-La propia familia. Cada vez más complicado porque suelen ser las mujeres las encargadas y no es fácil conciliarlo todo. Resulta imprescindible que todos participen en el cuidado del anciano. Entender que cada uno tiene un papel y una tarea de la que hacerse cargo y mantener la idea de grupo y de que todos son importantes. Cuidar al cuidador principal es fundamental para que todo el sistema funcione.

-Cuidador en casa. Elegir a la persona indicada y confiar en ella. Puede convertirse en la mejor ayuda para todos.

-Residencia. Solo un 6% de los mayores de 65 años se animan a vivir así. Además, las opciones son escasas y no es fácil acceder a una plaza. Quienes prueban suelen encontrarse bien y disfrutar de esta nueva etapa.