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Cuerpo y Mente,

¿Te provoca ansiedad la llegada de la Navidad?

 [19 de diciembre de 2016 | No hay Comentarios ] Carmen Reija Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

No todos son felices en la época navideña. Existen muchas personas que no disfrutan de las reuniones familiares, las comidas con los compañeros de trabajo, los regalos y todo lo que se ha convertido en tradición. Pensar en ello les provoca estrés y ansiedad e intentan encontrar excusas para no tener que cumplir con todas las obligaciones de este momento. Es importante buscar soluciones y resolver la situación de manera que sean capaces de afrontarlo.

Carmen Reija

Cuando llegan las fiestas navideñas se produce una gran alteración en nuestra vida. Cambias tus horarios (comes a otras horas, te acuestas tarde, cenas más de lo habitual), la cantidad ingerida (que aumenta exponencialmente) y el tipo de alimentos (no sueles recurrir a la ensalada, por ejemplo) por lo que tu organismo se resiente. Cuida tus hábitos, equilibra los excesos combinándolos con períodos de control para sobrevivir al momento.

Tampoco resulta fácil tener que relacionarse con personas a las que no ves habitualmente o te resultan insoportables. Esta sensación de impotencia y malestar es muy frecuente y es complicado resolverlo. Lo más frecuente es que se planteen problemas a nivel familiar, pues se mezclan las “familias” y la combinación puede ser terrible. Para poder superarlo sería recomendable:

-Mentalizarse previamente. Serán simplemente unas horas, por lo que es mejor mantener la compostura sin que te afecten los comentarios inadecuados de quienes se sientan a tu alrededor.

-Intentar no pensar en que podrías estar en otro sitio disfrutando con otras personas porque eso sólo te hará sentir peor.

-Evitar las conversaciones “conflictivas” que pueden generar tensión. Hay temas que no se deben tocar (como la política, por ejemplo) así que habla de otra cosa o simplemente escucha al que esté hablando. Es la única manera de reducir las probabilidades de entablar una discusión que no os va a llevar a ninguna parte.

-Si eres el encargado de organizar la reunión, planifica todo de antemano y procura no mezclar invitados que sabes que no se soportan. Si es imprescindible que vengan todos, siéntalos en lugares alejados y pide ayuda a alguien neutral porque no puedes pasarte la noche pendiente de sus discusiones, así que apóyate en alguien de confianza para que se encargue de ese tema.

-Si es una comida de trabajo, procura mantener la compostura y no entres en temas polémicos ni busques beneficios por acudir. Mantén una posición neutral pero agradable y no te metas en ningún problema que repercutirá en tus futuras relaciones laborales.

-Si lo has pasado mal en una sesión desagradable, te mereces un premio. Utiliza esa futura recompensa para “soportar” esas horas. Piensa en lo que te vas a regalar cuando se acabe: una sesión de spa, una película en casa, un paseo relajante… lo que más te apetezca. Esa proyección te hará mucho más fácil pasar ese tiempo y te permitirá incluso sonreír.

-Continúa con tu medicación habitual y cumple todas las órdenes de tu médico (como realizar las medidas de glucosa o tensión arterial, por ejemplo). Tampoco te excedas en la comida o la bebida ni consumiendo productos “prohibidos” por el especialista.