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lentillas bien adaptadas

Cuerpo y Mente,

Lentillas bien adaptadas

 [13 de diciembre de 2017 | No hay Comentarios ] Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

Cada vez son más quienes se inclinan por las lentes de contacto para corregir sus problemas de visión. Se calcula que más del 5% de la población que necesita corrección óptica usa lentillas porque le resultan más cómodas que las gafas, considera que le dan mejor imagen… pero sigue teniendo muchas dudas sobre su uso correcto. No es tan complicado. No renuncies a utilizarlas por el temor a hacerlo mal.

Los avances tecnológicos han permitido desarrollar lentes que se adaptan a todas las situaciones vitales y problemas oculares. Se pueden llevar en avión, al hacer deporte, en el trabajo ante el ordenador, etc. Inicialmente eran rígidas, después se comercializaron las "blandas", ahora las hay bifocales y multifocales. Asimismo, se ha mejorado su adaptabilidad, siendo posible optar entre las de uso diario y las de uso prolongado, siempre bajo la supervisión profesional del especialista.

El mal uso de las lentillas provoca problemas oculares que pueden llegar a ser graves, afectando a la visión presente y futura. Las patologías más frecuentemente observadas son queratitis, conjuntivitis, erosiones epiteliales, formación de neovasos en la córnea e infecciones por falta de oxigenación del ojo y mala higiene de las lentillas. Es fundamental que el usuario siga las indicaciones del especialista para evitar este tipo de problemas.

Los síntomas descritos con mayor frecuencia incluyen sensación de sequedad y arenilla, picor, visión borrosa, disminución de la agudeza visual, dolor al poner o sacar la lente, lagrimeo, fotofobia, irritación y enrojecimiento. Deben ser consultados al óptico, quien valorará la necesidad de remitirle al oftalmólogo para ser tratado del problema concreto.

Los mayores riesgos se centran en el uso de lentes defectuosas y/o caducadas, la falta de higiene y limpieza de lentillas , ojos y párpados, la utilización de líquidos de limpieza en mal estado y la falta de seguimiento de las indicaciones del especialista.

En el mercado podemos encontrar diferentes opciones de interés para los usuarios. Son muchos los que se inclinan por las lentes desechables con diferentes frecuencias de reemplazo. De entre todas las existentes, las desechables diarias pueden ser la mejor opción para las personas que padecen alergias oculares, por ejemplo, ya que impiden cualquier acumulación de agentes alérgenos en su superficie.

Lo más importantes es que, para cualquier lente de contacto y en todas las circunstancias deberíamos seguir unas correctas pautas de mantenimiento, ya que la limpieza y desinfección al final del día garantizan que no se formen depósitos en la lente que puedan acabar provocando incomodidad ocular. De manera general, los expertos recomiendan:

-Si usas lentes de contacto, es conveniente que limites su uso cuando tengas conjuntivitis para no agravar la irritación ocular. También puedes optar por utilizarlas sólo por la tarde, cuando descienden los niveles de polen en el ambiente.

-Procura no salir a pasear por el campo o por parques, donde suele haber una mayor concentración de polen en el ambiente.

-Cuando viajes en coche, mantén subidas las ventanillas para evitar la entrada del aire.

-Utiliza gafas de sol para protegerte.

-Evita la exposición a ambientes cargados de polvo, con animales domésticos o con agentes irritantes (humo, cloro de las piscinas, etc.).

-Lávate las manos con frecuencia y procura no tocarte la zona ocular.

-Evita frotarte los ojos porque aumentará el picor.