Según la especialista, el frío intenso puede intensificar la tensión en la mandíbula y hacer más evidentes los síntomas de los trastornos de la articulación temporomandibular (ATM), una afección que afecta a un gran número de personas y que muchas veces pasa desapercibida. "La rigidez muscular propia del invierno puede provocar ...
Según la especialista, el frío intenso puede intensificar la tensión en la mandíbula y hacer más evidentes los síntomas de los trastornos de la articulación temporomandibular (ATM), una afección que afecta a un gran número de personas y que muchas veces pasa desapercibida.
"La rigidez muscular propia del invierno puede provocar molestias al masticar, dolor facial, sensación de bloqueo mandibular o rigidez al despertar. Estos síntomas no aparecen por casualidad", señala la Dra. Rodríguez Moroder.
Las bajas temperaturas favorecen la contracción muscular como mecanismo de protección del cuerpo. Esta respuesta afecta especialmente a la musculatura cervical, facial y mandibular, lo que puede aumentar el apretamiento dental involuntario y la sobrecarga de la ATM.
Entre los síntomas más frecuentes durante los meses de invierno se encuentran el dolor mandibular, los chasquidos al abrir o cerrar la boca, la limitación del movimiento y las cefaleas tensionales.
Además, el frío suele provocar una peor postura corporal, con hombros y cuello encogidos, lo que incrementa la tensión cervical y su impacto directo sobre la articulación temporomandibular.
La experta advierte que muchas personas empiezan a notar por primera vez problemas mandibulares durante los meses fríos. "Quienes ya padecen un trastorno de ATM suelen ver cómo los síntomas se intensifican, pero también hay pacientes que descubren en invierno un dolor, un bloqueo o un chasquido que antes pasaba desapercibido", explica.
Como medida preventiva y paliativa, la Dra. Rodríguez Moroder recomienda proteger la zona cervical y mandibular del frío. El uso de bufandas o prendas térmicas puede ayudar a mantener la musculatura relajada. También sugiere aplicar calor local en casa mediante mantas térmicas o compresas calientes.
No obstante, insiste en que, si las molestias persisten, es fundamental acudir a un especialista en ATM y salud mandibular. "El diagnóstico y el tratamiento deben ser siempre personalizados para cada paciente", afirma.
Desde Craneosalud destacan la importancia de no normalizar el dolor mandibular, especialmente cuando se intensifica en invierno. El abordaje de estos trastornos puede incluir dispositivos intraorales a medida, terapia para reducir la tensión muscular, trabajo sobre el descanso y el estrés, así como pautas posturales adaptadas a la época invernal.
"Enero es un buen momento para escuchar al cuerpo y actuar", concluye la especialista. "Tratar a tiempo las molestias mandibulares evita que se cronifiquen y mejora notablemente la calidad de vida".
Sobre la Dra. Sofía Rodríguez Moroder
La Dra. Sofía Rodríguez Moroder es odontóloga especializada en bruxismo, trastornos del sueño y ATM. Es directora de Craneosalud, un centro en Madrid dedicado al diagnóstico y tratamiento integral de los trastornos cráneo-mandibulares y del descanso.