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tienes digestion pesada tenemos algunas recomendaciones

Salud,

¿Tienes digestión pesada? Tenemos algunas recomendaciones

 [26 de junio de 2019 | No hay Comentarios ]Carmen Reija Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

Se denomina clínicamente dispepsia lo que genéricamente conocemos como indigestión o digestión pesada, una afección que resulta muy incómoda y que suele repetirse con demasiada frecuencia según relatan quienes la padecen. Es una cuestión médica que debe ser tratada por el especialista pues suele ser necesario pautar un tratamiento farmacológico. Algunas recomendaciones generales pueden aliviar tus síntomas, pero es necesario acudir a una consulta médica.

Carmen Reija

Quienes padecen este problema describen varias sensaciones diferentes que se mezclan y predominan según el momento, por lo que resulta complicado clasificarla. Se considera orgánica si se puede asociar a alguna causa directa a nivel del aparato digestivo (estómago, duodeno, esófago, etc.) o al uso de fármacos (antibióticos, AINE, antiarrítmicos, etc.). La dispepsia funcional suele corresponder a un diagnóstico de exclusión al que se llega cuando no se encuentra una causa orgánica que justifique los síntomas (como una úlcera, un problema biliar, reflujo, etc.) aunque los pacientes señalan los síntomas.

El médico es el único capacitado para realizar el diagnóstico porque no todos los pacientes son iguales. Se suele realizar un estudio completo de los hábitos que incluye: consumo de alcohol, café y tabaco, momento en que aumenta el dolor (ayuno o digestión), mejoría o no al eructar, etc. Se practican (o no) las pruebas pertinentes en función de las respuestas dadas por el enfermo. Pueden incluirse: el test de Helicobacter pylori, gastroscopias, análisis de sangre, heces y orina, etc. o puede derivarse al paciente al especialista.

El tratamiento se centra en combatir los síntomas y modificar la dieta y el estilo de vida. Las recomendaciones serían:

- Disminuir el consumo de alcohol, bebidas excitantes (como el té o el café) y tabaco.

- Evitar el estrés y buscar actividades relajantes (pasear, leer, nadar, etc., la que mayor satisfacción produzca)

- Mejorar la cantidad y calidad del sueño. Dormir adecuadamente siguiendo las pautas personales que te permitan descansar las horas necesarias para recuperar la energía perdida.

- No acostarse nunca inmediatamente después de comer para que no se produzca reflujo gastroesofágico.

- Evitar las comidas copiosas o muy grasas.

- No utilizar prendas apretadas en la cintura.

- Comer de manera relajada, masticando con lentitud, sentado cómodamente, con horario regular y despacio.

- Realizar una dieta adecuada (verduras, frutas, carne magra, pescado, etc.). Evitar alimentos fritos, salsas, embutidos, especias picantes, etc.

A nivel farmacológico se usan varios grupos de medicamentos que deben ser pautados por el médico. Antiácidos, bicarbonato sódico, carbonato cálcico, compuestos de magnesio, compuestos de aluminio, compuestos de magnesio y aluminio, procinéticos, antisecretores gástricos, etc. Ninguno de ellos, aunque de uso frecuente y muy populares, son inocuos. Todos presentan diferentes efectos secundarios que pueden llegar a ser peligrosos si son consumidos sin control médico.

Es importante destacar que la dispepsia es un problema frecuente y, normalmente puntual, que debe ser consultado al médico desde el primer momento en que aparezca. Las causas son múltiples y los remedios numerosos, pero es imprescindible un diagnóstico correcto para evitar problemas más serios o tratamientos inadecuados que generen alteraciones sistémicas.