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vitaminas para los ninos

Infancia y Adolescencia,

Vitaminas para los niños

 [27 de junio de 2019 | No hay Comentarios ]Carmen Reija Facebook LinkedIn Twitter Hootsuite Email Addthis

La etapa infantil es el momento de mayor crecimiento y desarrollo del ser humano, por lo que resulta imprescindible cubrir todas las necesidades del organismo. Es un proceso complejo en el que el cuerpo aumenta de tamaño rápidamente y el cerebro se desarrolla exponencialmente, estableciendo las conexiones neuronales fundamentales para un buen funcionamiento cognitivo. La alimentación es un pilar básico que debe ser cuidada especialmente. Ningún elemento debe faltar en su dieta y, por supuesto, las vitaminas son fundamentales para su desarrollo físico e intelectual. No deben faltar en su dieta ni podemos suplementarlas de manera artificial salvo indicación concreta del pediatra.

Carmen Reija

Los requerimientos vitamínicos diarios son mínimos, pero la importancia de su administración a través de los alimentos radica en que el organismo no las puede fabricar ni almacenar. La excepción es la vitamina D, que puede ser sintetizada por la acción del sol, motivo por el cual se recomienda que los niños pasen tiempo al aire libre.

Ningún alimento contiene todas las vitaminas precisas por lo que la dieta debe ser variada para conseguir el aporte adecuado y en las concentraciones precisas. Para ello es necesario incluir alimentos de todos los grupos de la pirámide nutricional en el menú infantil. No podemos fiarnos de sus gustos porque eso nos llevaría a eliminar numerosos alimentos que les desagradan. Debemos acostumbrarles a comer de todo, a los diferentes sabores y a probar lo que les resulte novedoso.

Para lograr un desarrollo completo a todos los niveles se necesita el aporte adecuado de nutrientes (hidratos de carbono, grasas, minerales, proteínas y vitaminas). Un niño que sigue una alimentación sana y equilibrada, con una dieta variada que incluya productos crudos (frutas y verduras), tendrá un aporte suficiente de vitaminas y minerales.

Todas las vitaminas son importantes y están presentes en cantidad suficiente en los alimentos de uso cotidiano. No hay que complicarse demasiado pero sí ofrecerles de todo (en función de la edad y la introducción secuencial de la comida indicada por el pediatra) para lograr el aporte diario recomendado por los especialistas. Las verduras y las legumbres son las que más problemas suelen plantear, pero no pueden ser eliminadas del menú diario. Sería recomendable introducirlas de una manera que resulte más atractiva para ellos o combinada con alimentos que les gusten mucho. Encontrarás muchas recetas interesantes en páginas web especializadas.

Cualquier carencia vitamínica en los niños debe ser diagnosticada por el pediatra. Conoce su historial y su pauta de desarrollo físico e intelectual. Cualquier percepción o duda que se nos plantee debe ser consultada al pediatra. Si encontrase algún déficit o problema relacionado, puede pautar la administración externa de algún complejo vitamínico específico y adaptado a su edad.

Nadie debe consumir compuestos vitamínicos sin control médico y, en los niños, esta máxima adquiere una importancia esencial. En el mercado han aparecido numerosos productos atractivos (gominolas, caramelos, etc.) que pueden hacernos pensar que son inocuos. Pero no es así. En sus etiquetas se relaciona coherentemente su composición química y no pueden ser consumidos libremente, ni siquiera los "naturales". Los niños deben obtener las vitaminas de los alimentos, a través de una dieta equilibrada y nutricionalmente completa.