Protégete de los sabañones ante la bajada de temperaturas

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by Merce Rey  
Con la llegada del frío y los cambios bruscos de temperatura, no sólo estás expuesta a la gripe, catarros o congestión nasal, tus manos, pies y orejas pueden comenzar a presentar rojeces, acompañadas de picor y dolor. Es lo que se conoce como sabañones o eritema pernio. Si quieres saber cómo estar prevenida o cómo actuar ante su aparición, no pierdas detalle de estos consejos.
 

Ante la bajada de temperaturas y el exceso de humedad, muchas personas padecen este tipo de lesiones cutáneas que vienen acompañadas de enrojecimiento de la piel, hinchazón y picores en dedos de las manos, pies y orejas, y que ocasiones también puede dar lugar a ampollas. Suelen permanecer varios días y son bastante molestos. Se recomienda el uso de medidas de protección para el frío como gorros, orejeras, bufandas, guantes o manoplas, calzado aislante y cómodo para facilitar la circulación, así como calcetines confortables (de algodón o lana), que contribuyan a la transpiración. Por muy tentador que sea, evita acercarte a una estufa, radiador o cocina de leña y exponerte de forma directa a la fuente de calor, puesto que esto propiciaría su aparición. Lavarse las manos de forma continuada tampoco ayuda al igual que hacerlo con agua muy fría o muy caliente.

El sedentarismo y la falta de hidratación tampoco ayudan. Realizar ejercicio físico también es beneficioso para tu piel, al estar en movimiento no tendrás tanto frío y es posible que los sabañones no entren en contacto contigo. Utilizar crema hidratante de forma frecuente ayudará a mantener los tejidos hidratados combatiendo la sequedad. Los sabañones suelen desaparecer al cabo de unos días, pero en ocasiones si estos no son tratados a tiempo pueden empeorar y formarse ampollas o úlceras en la piel. Niños, mujeres y ancianos son más propensos a padecer esta inflamación.

El antídoto

En caso de que aparezcan estas rojeces y picores lo aconsejable es que las partes afectadas estén bien resguardadas del frío, utilizando guantes y calcetines. Si tienes frío lo que puedes hacer es lavar los pies en agua templada masajeando la zona. De este modo, activarás la circulación sanguínea. Tras este paso, sécalos bien con una toalla, mirando que no quede resto alguno de agua. En caso de notar los calcetines humedecidos, es preferible que los cambies por otros secos.

Para poner remedio al picor y la inflamación emplea una crema con efecto antiinflamatorio que te ayudará a reducir esta sensación incómoda y mejorar la circulación. Tras extenderla bien, protege tu piel con guantes y calcetines gruesos. Si al cabo de unos días la situación empeora o no ves mejoría, acude al especialista para que te de un tratamiento más acorde y no se infecte.