6 hábitos saludables para ajustar la dieta a tus necesidades

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
La dieta que seguimos habitualmente es muy importante para mantener nuestra salud, por lo que planificar de manera adecuada los menús diarios se hace imprescindible para lograr el objetivo último y primordial: estar sanos. Y es necesario hacer cambios de manera habitual para incluir todos los alimentos que el organismo precisa.
 

Demasiadas veces repetimos la comida. Nos acostumbramos a determinados alimentos y los combinamos sin imaginación. Es frecuente que en el menú semanal se repitan cíclicamente los platos que más gustan a todos o al que come menos de la familia. Y constituye un error que debemos subsanar.

A nivel nutricional, en la planificación debemos incluir nutrientes de cada grupo de alimentos:

  • Leche y derivados, para el mantenimiento de huesos y dientes.
  • Carnes, pescados y huevos, imprescindibles para nuestros tejidos y órganos.
  • Cereales, patatas y legumbres, que aportan la energía necesaria para la realización de las funciones vitales y el ejercicio físico.
  • Verduras y frutas, con nutrientes reguladores del organismo.
  • Grasas, que aportan energía de reserva, ya que el organismo no puede producirla por sí solo.

6 hábitos saludables en la alimentación

Se consideran hábitos saludables:

  1. Variar al máximo la alimentación e incluir alimentos de todos los grupos.
  2. Distribuir los nutrientes en 3 comidas principales (más completas) y 2 intermedias (media mañana y merienda).
  3. Mantener un horario constante y realizarlas en un ambiente agradable.
  4. Comer lentamente, masticar adecuadamente y evitar problemas (discusiones) o interferencias (televisión, radio, etc.) mientras se está comiendo.
  5. Incluir a diario: lácteos (leche o derivados), verduras (crudas y/o cocinadas) y frutas (unas 5 piezas y siempre una con vitamina C abundante). A lo largo de la semana se recomienda comer con la misma frecuencia carne que pescado, un máximo de 5 huevos y 2 ó 3 veces a la semana arroz, pasta, legumbres y patatas.
  6. Evitar el consumo de dulces, refrescos azucarados, zumos envasados, bollería, etc.

Modificar la dieta para ajustarla a nuestras necesidades

Además de estas recomendaciones generales, los especialistas inciden en que en determinadas situaciones la dieta juega un papel primordial y debe ser adaptada a ellas para mejorar nuestra salud. Cualquier medida en este sentido debe ser pautada por el médico, pero debemos destacar que resulta fundamental ajustar la dieta a nuestras necesidades reales. Así, por ejemplo, podemos destacar que:

-Si sufrimos una deficiencia de hierro, es importante incluir lentejas en el menú semanal.

-Si nos atacan los calambres, el plátano no puede faltar.

-Si precisamos vitamina C, los cítricos o los pimientos deben estar presentes.

-Cuando carecemos de calcio, tenemos que incluir queso siempre que sea posible.

No es lo único que se puede hacer, además, podemos combinarlos de manera que resulten más agradables para quienes no se animan a comer esos alimentos "que no les gustan".

Analiza lo que sabes que comen sin problemas y haz innovaciones: a la combinación de un yogur con plátano o helado, por ejemplo, es algo a lo que nadie suele renunciar.