Decora tu hogar con flores preservadas: color y aroma en cada estancia

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by Merce Rey  
Se tratan de flores naturales sometidas a un tratamiento para cuidar todas sus propiedades, permaneciendo intactas frente al paso del tiempo. Cada vez es más común verlas en las bodas (ramos de novia, integradas en los complementos o como parte de los centros de mesa), pero hay consumidoras que también las eligen para darle un toque diferente a su hogar.
 

A diferencia de las flores frescas, que tienen fecha de caducidad y al cabo de unos días comienzan a mudar su aspecto, cayendo las hojas y cambiando de color hasta marchitarse, las preservadas siguen conservando su belleza exterior pasados unos meses. Son resistentes, sus hojas no se caen, apenas requieren mantenimiento, tan sólo retirar las motas de polvo que pudiesen acumularse en ellas. Tampoco necesitan agua y son totalmente versátiles, fácilmente manipulables, tanto pueden formar parte de un vistoso ramo, una corona, un centro de mesa o formar parte de complementos, como canotiers, zapatos, pinzas del pelo, tiaras, bolsos, etc. Eso sí, no deben exponerse a la luz del sol directamente porque puedes acabar con todo su encanto.

¿En qué consiste el proceso de preservación? Para llevar a cabo esta técnica se cortan cuando estas se encuentran en su momento idóneo, de colorido y de belleza. Después, pasan por un proceso llamado liofilización, que consiste en deshidratar la planta para que conserve su aroma y color. Pero antes de que esta se seque, se sustituye la savia de la misma por la glicerina. Gracias a esto se consigue que la flor aguante por más tiempo, luzca un aspecto similar a la natural y no pierda su olor.

¿Flores preservadas o secas son lo mismo?

No, las flores secas no son tan fáciles de manipular como las preservadas, son más delicadas y frágiles. Su color se va apagando y sus pétalos acaban cayendo. Lo que sería una planta deshidratada. Hay decoradores que suelen combinar las flores secas con las preservadas en sus creaciones. Si tienes en casa un ramo de flores naturales y te gusta mucho, una forma de conservarlo sería que las dejases secar al aire. Para ello, coge un trozo de cuerda, ata el ramo, ponlo boca abajo en una zona ventilada de la casa y donde no reciba luz natural de forma directa. A medida que pasan los días, verás como se va secando poco a poco.

De la teoría a la práctica

Con las flores preservadas podrás componer todo tipo de elementos decorativos que se te ocurran, así como dar un toque original a tus oufits incluyendo este tipo de ramilletes. Por ejemplo, si alguna vez te has preguntado cómo incorporar una flor dentro de una cúpula de cristal, sin que su belleza se altere, tal y como en la película La Bella y la Bestia, en Pandivina Flower Shop encontrarás la respuesta. Hazte con un alfiler, una pistola de silicona, una cúpula, una esponja, tijeras, mimbres, musgo y la flor elegida preservada. Verás que sencillo:

Otra idea sería que decorases un rincón de tu hogar con un bastidor de flores, tal y como muestran en el vídeo de Delicias Borrego, al igual que para la pieza anterior vas a necesitar pistola de silicona, tijeras, flores preservadas y, en esta ocasión, también un bastidor, cinta, alicates, alambre y Tul de plumeti (opcional).

Por último, si quieres ir practicando para tu próximo evento, una buena idea sería el de incorporar un accesorio de flores preservadas. Le dará un toque colorido, natural y favorecedor a tu look. Siguiendo los pasos de Cucullia conseguirás hacer un bonito tocado de flores preservadas en un santiamén.

FOTO PRINCIPAL.: Photo by Annie Spratt on Unsplash.