¿Cómo cambia el cuerpo al hacerse vegano?

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by Mirian Díaz
Estos son los efectos que se producirán en tu organismo al hacerte vegano y dejar de tomar alimentos de origen animal
 

Unirse al veganismo no supone únicamente cambiar la carne por la ensalada de pasta o el tofu. Se trata de una dieta en la que no es posible comer ningún alimento que proceda de un animal, por lo que hay que plantearse añadir los sustitutos perfectos para no perder nutrientes.

En este tipo de alimentación tendrás que olvidarte del pescado, la carne, los huevos o la leche, de ahí que sean pocas las personas dispuestas a hacer el cambio. No obstante, en los últimos años se ha notado una tendencia en alza, aunque antes de dar el paso, es necesario informarse bien y saber qué cambios puede experimentar tu cuerpo al hacerse vegano.

Cambios importantes en la báscula

Una vez te hagas vegano, te recomendamos que vigiles la báscula porque es posible que empieces a notar cambios en tu peso. Deberás tener cuidado con lo que eliges, puesto que el pan o la pasta son más calóricos que una pechuga de pollo. De hecho, ciertas combinaciones pueden conllevar el aumento de algunos kilos en cuestión de poco tiempo. Por ejemplo, comer legumbres con pan o patatas fritas.

Ahora bien, si llevamos una dieta equilibrada lo más posible es que no notes cambios o que pierdas peso si realmente lo necesitas. Para hacerlo posible bastará con añadir a tu dieta verduras variadas, frutas, cereales integrales y proteínas sanas.

Cuando hablamos de proteínas, solemos referirnos a alimentos saludables como pescado o aves, pero afortunadamente en el mundo vegano existen otras variantes posibles. Es el caso de las legumbres, el tofu, el tempeh, los frutos secos e incluso las hamburguesas veganas elaboradas con guisantes y otros productos similares.

De ese modo, es posible abrazar el veganismo y tener la masa muscular de un deportista aanzado. De hecho, para perder peso, una dieta vegana puede ser la mejor opción al contemplar muchos beneficios a nivel metabólico.

Mejoras sustanciales en el organismo

Al comer legumbres como fuente principal de proteínas, tu cuerpo recibirá más fibra, algo clave para regular el tránsito intestinal. Esto se traduce en una digestión sobresaliente, yendo al baño puntualmente. De hecho, mayores serán los cambios, cuanta más cantidad de verdura, fruta y cereales integrales añadas a tu alimentación.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que las legumbres pueden generar la formación de gases y hacer que nos sintamos hinchados. Para evitarlo es preciso cocinarlas de la forma más sana posible y masticar adecuadamente. De ese modo, tus niveles de colesterol se reducirán, tendrás más energía e incluso tu piel saldrá beneficiada. Eso sí, para que el cambio sea efectivo, deberás acompañar tu alimentación vegana con deporte, abandonar ciertos hábitos perjudiciales como fumar y añadir técnicas de control para no excederse en las comidas.

Cambios fundamentales que no se perciben

También hay cambios que no apreciarás a simple vista. La mala salud cardiovascular está asociada a los alimentos ultraprocesados, las carnes rojas y las grasas saturadas. Una dieta que elimine estos alimentos reduce las posibilidades de contraer enfermedades cardiovasculares.

En contraposición, los veganos deben ser conscientes de que el hierro que procede de los alimentos de origen vegetal no se asimila con la misma facilidad que el procedente de los productos animales. Por esa razón, es necesario añadir acciones que posibiliten su absorción, como puede ser el incremento de vitamina C. De ese modo, es posible comer legumbres y tomar una naranja en el postre. También sería conveniente evitar los taninos, que dificultan la asimilación del hierro, como el vino en las comidas o dejar pasar una hora y media antes de tomar un café.

También es importante evitar la pérdida de vitamina B12 (sistema nervioso central y glóbulos rojos), presentes en alimentos de origen animal. Para reforzar su ingesta, conviene tomar suplementos, pues su déficit pueden causar anemia, calambres o sensación de hormigueo.