Buño, tierra de alfareros en la que convive tradición y modernidad

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by Merce Rey  
Este pequeño pueblo perteneciente a Malpica de Bergantiños en A Coruña continúa el eterno legado de los maestros alfareros recogiendo el testigo generación tras generación. En sus calles se respira este arte artesanal a través de sus obradores a ambos lados de la calle, y en el que la cerámica tradicional y la actual se entienden a la perfección.
 

Visitar A Costa da Morte es un viaje que hay que hacer, por lo menos, una vez en la vida. Un regalo para la vista en forma de paisaje: Cabana de Bergantiños, con su preciado monte Blanco, Laxe, con su kilométrica playa, Camariñas, el encaje en todo su esplendor, Fisterra, el fin del mundo está cerca, Camelle, recogiendo el testigo de MAN o "el alemán de Camelle", Muxía, abrazando el mar, Corme, pueblo de percebes y Malpica de Bergantiños, villa de pescadores. Pero este último Ayuntamiento no sólo es conocido por su tradición marinera, sino también por la alfarera gracias a Buño.

Aunque el resto de lugares merecen un artículo aparte para poder profundizar en lo que ellos nos ofrecen, hoy vamos a centrar nuestra mirada en Buño, por ser impulsor y conservador del arte alfarero. Prácticamente todos los habitantes de Galicia tienen en sus casas alguno o varios productos artesanales de esta tierra, ya sea porque se los han autorregalado o se los ha hecho llegar una persona especial durante la celebración de algún acontecimiento: jarras de barro, el tradicional juego de la queimada, botijos, platos, juegos de café, cuncas, viradeiras (o platos que se utilizan darle la vuelta a las tortillas), tarteras, huchas, zuecos de barro para adornar, entre otros.

A ambos lados de la calle se encuentran los obradores, en los que podrás admirar de cerca todas sus creaciones y adquirir la que más te guste. Hoy en día, muchas de ellas han dado el salto a lo digital, por lo que comprobarás su trabajo también a través de la red, pudiendo comprar a distancia. Alfarería Aparicio cuenta con más de cuatro décadas de historia fabricando de forma artesanal sus piezas cerámicas de calidad cuidando con mimo cada detalle. En su variado catálogo hay todo tipo de elementos decorativos de siempre (botijo de Rosca, hórreo, pote gallego, etc.) y otros más actuales (ánforas, relojes, sombreros, entre otros.). Pero también cuentan con otro apartado de cerámica personalizada destinada a la celebración de eventos, como pueden ser bodas, regalos de empresa u otros. Aparicio, que es así como se llama el artesano de este obrador, empezó en el negocio desde muy pequeño, continuando el legado que le dejaron sus padres.


Las mujeres también tienen cabida en este oficio, y, si no que se lo pregunten a Carmen Isabel de O Falsete. Como bien explican en su página web durante 25 años, elaboró sobre 400 diseños artesanales. Sus piezas aúnan tradición y modernidad, pero todas ellas son únicas, poseen su propia identidad. Además de artículos de decoración para el hogar (candelabros, espejos, marcos de fotos, etc.) y juegos de vasos y de café, también encontrarás todo tipo de complementos, como es el caso de collares, pendientes, anillos y broches.

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El origen del taller Feituras se remonta a 1986 prosigue la senda artesanal, pero con tintes creativos, poniendo en valor la tradición, y apostando por la modernidad: nuevos colores, formas, y siempre buscando esa innovación. El diseñador gráfico y ahora alfarero, Eloi Mancebo, combina la actividad de profesor de pintura con la artesanal, mezclando la tradición, la creatividad y la innovación, incorporando todo tipo de recursos impresión en 3D, impresión láser, y en 2020 se atreve a dar el salto en cuanto a diseño, al combinar la tela y la cerámica.

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En vivo

Coincidiendo con la época estival, el pueblo se engalana para conmemorar la Mostra da Olería de Buño. El año pasado llegó a su XXXVII edición, pero de una forma distinta y descafeinada debido al Covid-19, tuvo que readaptarse a la nueva situación, pero sin perder su esencia, la de dar visibilidad al arte alfarero. Aún así no faltaron las demostraciones en directo en los tornos y el toque musical en forma de conciertos. En una situación normal, los visitares podrían conocer de cerca las creaciones artísticas de los maestros alfareros a través de una exposición, en la que poder también comprar las piezas que les causen sensación, acudir a los talleres y ponerse en la piel de los artesanos a los pies del torno para dar forma a su propia obra, visitar el Ecomuseo Forno do Forte, asistir a la Cocedura Tradicional, en el que se hornean las piezas de barro, dejarse perder por las ruta guiadas, entre otras actividades.