6 recomendaciones para disfrutar barbacoas saludables

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by Carmen Reija. Farmacéutica y divulgadora sanitaria
Varios estudios alertan sobre los peligros de comer carne cocinada a altas temperaturas, muy hecha o quemada. La Universidad de Harvard no lo limita a la carne roja, sino que incluye también la blanca como la de pollo, que siempre se había considerado más saludable.
 

El riesgo de diabetes tipo 2

El estudio ha concluido que las personas que consumían carne preparada a altas temperaturas tenían más riesgo de padecer diabetes tipo 2. Establece que el riesgo de la enfermedad no está tanto en la cantidad de carne, sino en la manera de prepararla.

Se considera que las elevadas temperaturas (en la plancha, parrilla, frituras u horno) generan unas sustancias (hidrocarburos policíclicos) al actuar sobre la carne. Estas sustancias, a largo plazo, afectarían al metabolismo del azúcar.

Existen más riesgos

  • La preparación al fuego de la carne roja llega a generar sustancias parecidas a las del humo del tabaco, con riesgo de aparición de enfermedades asociadas a la exposición a esas sustancias.
  • En otros alimentos ricos en almidón (como las patatas, los chorizos, otros embutidos o el pan) tostados a la parrilla, se formaría acrilamida, sustancia considerada cancerígena.
  • Algunos componentes de los materiales con los que cocinamos en una barbacoa (como el níquel o el cromo de la rejilla), también se desprenden por el calor y se unen a los alimentos.
  • El humo que se desprende de la fogata pasa a nuestras vías respiratorias o entra en nuestro organismo a través de los poros de la piel.

Recomendaciones para las barbacoas

  1. No abuses de las barbacoas. Una participación aceptable sería de dos o tres a lo largo del período primaveral o estival.
  2. Consume carne de buena calidad y de la que conozcas la procedencia.
  3. Elige una barbacoa de acero inoxidable. No escatimes ese gasto porque es el mejor material para evitar la emisión de metales nocivos para la salud.
  4. El material para la fogata debería ser haya, encina o carbón vegetal. Optar por otras maderas de peor calidad o más húmedas incrementa el riesgo de formación de compuestos tóxicos.
  5. No cocinar con fuego directo mejor que los alimentos se hagan en las brasas o con llama baja. Evitar que la carne se queme es importante.
  6. Cocinar más tiempo y a menos temperatura, para reducir el riesgo de que las carnes formen toxinas y conservar mejor el sabor. Aunque te guste que esté bien cocinada, no es necesario que lo hagas a gran velocidad.
  7. Elimina los trozos que se han carbonizado cuando vayas a comer. No es necesario que te rompas un diente mordiendo un alimento tan duro y poco saludable.
  8. Combina la carne con una buena ensalada en la que los ingredientes fundamentales sean lechuga y cebolla. Por supuesto, puedes añadir tomate, pimiento y aceitunas, por ejemplo para que resulte más completa. Alíñala con aceite de oliva virgen y vinagre de manzana.

Disfrúta la barbacoa

Si has decidido acudir a una barbacoa disfrútala y no te obsesiones con temores. Disfrutar del aire libre, la compañía de los demás y un rato de ocio agradable también forma parte de tu bienestar físico y psicológico.