¿Cómo nos puede ayudar el mindfulness? 15 ejercicios que puedes hacer para iniciarte

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Con el ritmo de vida que llevamos nos cuesta parar. Para evitar el estrés necesitamos parar de vez en cuanto y desconectar. El mindfulness es una técnica que nos ayuda a reencontrarnos con nosotros mismos con tan solo unos minutos al día. ¡Pruébalo, notarás la diferencia!
 

La palabra mindfulness es cada vez más conocida por todos. Su traducción literal es "atención plena" y, como su propio nombre indica, consiste en una técnica de relajación basada en tomar conciencia del momento presente focalizando la atención en los propios pensamientos, emociones, en las sensaciones corporales, la respiración o en el ambiente que nos rodea, a través de los 5 sentidos.

El objetivo que persigue el mindfulness es aumentar la autoconciencia y focalizar los pensamientos para lograr reducir los síntomas físicos y psicológicos consecuencia del estrés. Todo esto traerá como consecuencia principal un aumento notable del bienestar general.

Es importante que paremos un momento el ritmo de vida que llevamos, en el que no tenemos agendado ni un momento para desconectar y esto nos provoca estrés. Tenemos demasiadas responsabilidades, tareas y compromisos y no invertimos tiempo en descansar. En este sentido, la plataforma de bienestar Gympass incide en la necesidad de cuidar la salud mental al mismo nivel que la salud física. Por ello, nos aconseja realizar ejercicios de relajación como la meditación. Para que podamos iniciarnos en esta practica, nos propone algunas técnicas cotidianas muy sencillas y que podrás practicar en cualquier momento del día:

  1. Pon el despertador 15 minutos antes: Cuando te despiertes por la mañana, dedica unos minutos a escuchar a tu cuerpo. Focaliza la atención en cómo cada parte de tu organismo se estimula y activa para hacer frente al día.
  2. Dedica un tiempo por las mañanas a ti: Antes de empezar a atender el móvil o escuchar las noticias, centrate en tus sentimientos, sensaciones o pensamientos. Saborea el café y en lo que te hace sentir, disfruta del desayuno y el placer que te provoca. Se trata de ser consciente de cada parte del proceso de empezar el día, analizando tus pensamientos.
  3. Visualiza objetivos diarios: Establece una pequeña lista de 3 o 4 objetivos diarios, ya sean laborales, personales o emocionales y focaliza tu atención en lograrlos durante el transcurso del día.
  4. Elimina pensamientos negativos: Conforme avanza el día, el estrés se apodera de nosotros. Dedica un tiempo en parar a analizar tu mente y observaras que mientras lo haces, se cruzarán pensamientos intrusivos que intentan desconectarte del momento presente. Una vez los tengas identificados, eliminalos de tu día.
  5. Realiza respiraciones profundas: También será importante hacer una parada en mitad de la jornada para prestar atención a la respiración. Es una de las técnicas más utilizadas en relajación y mindfulness. Se trata de respirar lenta y profundamente, centrando la atención y tomando conciencia sobre ella, intentando no desviar los pensamientos hacia otra cosa.
  6. Sal a pasear: Salir a disfrutar del aire libre, analizando cada uno de los placeres que la vida nos ofrece y focalizando la atención en lo que nos hace sentir. La brisa en la cara, los olores o los sonidos que nos envuelven.
  7. Escribe un diario: Identifica tus emociones y plásmalas en un diario, aunque sea en un par de líneas. Escribir cómo te sientes o cualquier pensamiento que hayas tenido a lo largo del día, ayudará a centrar la atención durante unos minutos en lo que nos ha provocado.
  8. Busca una zona sin distracciones: Otra opción para focalizar los pensamientos y dedicar atención plena al cuerpo es buscar un entorno sin ruido ni distracciones. Puedes atenuar o apagar las luces, incluso, ambientar con velas o flores. Dedica unos minutos a estar en silencio para escuchar a tu cuerpo.
  9. Busca actividades que te relajen: Pintar, cocinar, coser… Busca una actividad que te relaje y que permita que tus pensamientos fluyan. Analiza esos pensamientos, qué te hacen sentir y qué te atormenta.
  10. Di adiós a las tecnologías: Dedica unos momentos del día a desconectar del email, del móvil y de la tv. Aprovecha para hacer cosas cotidianas, leer o hablar con un amigo.
  11. Escucha música: Otra forma de trabajar el mindfulness es escuchar música. Ésta nos produce cantidad de sensaciones positivas y estimula la felicidad. Elige las canciones que más te gusten o relajen, escucha la letra y siente la melodía.
  12. Toma una ducha o baño relajante: Puedes transformar esta acción cotidiana en un momento de mindfulness, pues está llena de pequeños placeres que estimulan el cuerpo y la mente. Solo se trata de saber identificar estos estímulos, como el olor del jabón, el vapor del agua o el sonido del grifo y disfrutar de ellos mientras respiras profundamente.
  13. Repaso del día: Repasa todo lo bueno que te ha pasado y si cumpliste los objetivos que iniciaste al comienzo del día. Detecta aquello que puedes cambiar o puedes realizar al día siguiente para que tu día sea aún mejor.
  14. Antes de acostarte: Del mismo modo en que prestamos atención al comienzo del día a cómo despertaba nuestro cuerpo, haremos el mismo ejercicio para observar cómo nuestro cuerpo se relaja. Ve relajando conscientemente todas las partes del cuerpo, comenzando por la punta de los pies y acabando en la cabeza.
  15. No seas demasiado duro contigo mismo: Iniciarse en la meditación es un proceso lento. Acepta el hecho de que mantener la concentración es muy complicado cuando uno está empezando y no te enfades contigo mismo si al principio te cuesta lidiar con tu voz interior.