Si quieres perder peso, acaba primero con una gran enemiga: la retención de líquidos

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by María Robert 
En ocasiones determinar las causas del edema es una odisea, pero abordarlo suele ser tan sencillo como cambiar algunos hábitos de vida
 

Cambios hormonales, problemas circulatorios, insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedades renales o hepáticas, ciclo menstrual y exceso de sal son las principales causas de un problema de salud tan habitual como el edema, es decir, la retención de líquidos, que no es otra cosa que un aumento del volumen del líquido intersicial. El cuerpo está compuesto principalmente de agua, de manera que cuando el nivel de hidratación no está equilibrado, tiende a aferrarse a esos líquidos.

Por lo general, la retención de líquidos puede hacer que te sientas más pesado de lo normal, que ganes peso de manera inexplicable, que te sientas con las piernas y el abdomen más hinchados y, en consecuencia, menos ágil o activo. Como verás, en un problema muy común que seguramente has sufrido alguna vez. La buena noticia es que se puede aliviar de una forma más o menos sencilla, simplemente haciendo algunos cambios en el estilo de vida.

Adiós al sodio

El tratamiento dietético en los edemas consiste en una dieta baja en sodio. Las principales fuentes de sodio son la sal de mesa, los alimentos y el agua. Como primera medida, según recomienda la Fundación Española del Corazón, "se evitará el agregado de sal en las comidas, puesto que ,como la sal atrae el agua, cuanta más sal se consuma, más agua se retendrá". En su lugar, utiliza hierbas, especias, limón, vinagre y aceites aromatizados con ajo, orégano o guindilla para potenciar el sabor de las comidas.

Igualmente, agregar alimentos ricos en potasio y magnesio a la dieta (plátanos, aguacates, tomates, verduras de hoja, etc.) puede ayudar a equilibrar los niveles de sodio.

Además, hay que tener en cuenta que la mayor parte de la ingesta de sodio de la alimentación no proviene de la sal de mesa, sino de los alimentos procesados. Por este motivo, es preferible consumir alimentos naturales, como son las frutas, las verduras, las legumbres, las carnes y los pescados frescos, sin olvidarnos de leer las etiquetas de los alimentos comerciales y seleccionar aquellos con menor contenido sódico.

Stop al sedentarismo

Mejorar los hábitos alimenticios es primordial para disminuir la retención de líquidos, pero también lo es moverse lo máximo posible, evitar estar sentado durante largos periodos de tiempo, practicar ejercicio físico de manera regular y mantener las piernas elevadas.

Por otro lado, se están popularizando los calcetines de comprensión en las tiendas de ropa deportiva. Son prendas diseñadas para ajustarse bien al cuerpo, y su propósito es apretar las piernas para evitar que se acumule el agua.

Ahora bien, si tu cuerpo no regresa naturalmente a su estado de equilibrio, debes buscar ayuda médica para que un profesional te indique si necesitas recurrir a otras medidas para aliviar los síntomas del edema. Diuréticos, suplementos especiales o pastillas anticonceptivas pueden ser la solución definitiva, pero siempre con supervisión de un especialista