¿Conoces el método EASY para dormir a tu bebé?

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by Ángela Zorrilla
Sin duda, uno de los temas que más preocupan a los padres en los primeros meses de vida de su bebé es el sueño. Hay bebés que duermen bien, y muchos otros que se despiertan constantemente y tienen problemas para dormir. Todo es normal y un proceso evolutivo del propio niño. De todas formas, existen muchas teorías y practicas que trabajan estos problemas. Una de elllas es el método E.A.S.Y de Tracy Hoog.
 

Tracy Hogg, una enfermera británica, es la pionera del método EASY (las siglas de Eat, Activity, Sleep, You) para dormir a los pequeños de casa. Ella apostó por un término medio entre los métodos de dejar llorar al bebé y la crianza con apego extrema. Si tienes problemas para conseguir que tu bebé duerma por la noche, conocer otro método más y elegir el que mejor te haga sentir es buena idea.

Este método se basa en la observación de los ritmos naturales del niño y de las señales que el pequeño envía para comunicar sus necesidades. Hogg pensaba que dejar que los bebés lloraran hasta dormirse o proporcionarles demasiada atención a la hora de dormir eran extremos que debían evitarse. Para ello, lo mejor era establecer una serie de rutinas de día y de noche para que los bebés ajusten sus organismos de manera natural al sueño, así como aprender a detectar las señales que el bebé envía cuando está cansado. El secrero es tratar al pequeño con mucho mimo, armarse de paciencia y establecer rutinas.

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Para la enfermera, es fundamental que el pequeño aprenda a dormirse solo en su cuna, pero sintiéndose a salvo. Por eso, nunca hay que dejarle llorar. Este método es muy flexible porque al final cada bebé es único y reaccionará de forma diferente a los estímulos ambientales. Por lo tanto, los padres deben tener en cuenta esto a la hora de diseñar sus rutinas.

¿Cómo ayudar al bebé a conciliar el sueño?

1- Envolverlo en una manta o chal para que no tenga frío y se sienta recogido, como en el útero materno.

2- Tranquilizarlo dándole palmaditas en la espalda de forma regular y con un ritmo constante, como si fuera un corazón latiendo, acompañándolo de un susurro o de frases tranquilizadoras.

3- Evitar los estímulos visuales que le hagan distraerse.

4- Aunque se despierte (y es normal que lo haga), no hay que volver a las rutinas antiguas, sino volver a envolverlo en la manta, tranquilizarlo con palmaditas y susurros y, si llora, cogerlo en brazos, calmarlo y dejarlo en la cuna todavía despierto, pero tranquilo y sin lágrimas.