3 poderosos consejos para confiar en tu intuición

Responsive image

by Estefanía Grijota
La intuición es esa vocecita interior que nos habla, y a veces, nos grita sobre cualquier aspecto positivo o negativo en nuestra vida ¿Cómo podemos definir a la intuición exactamente y cuándo y cómo podemos confiar en ella?
 

La intuición es un poderoso instrumento de nuestra mente, que no atienda a la razón, pero que, sin embargo, conlleva un potencial de acierto altísimo ¿Por qué? La intuición es una percepción que tenemos sobre alguna cosa, persona, circunstancia o situación que llega a nuestra mente en forma de instinto y que nos advierte sobre algo, ya sea bueno o malo.

La Real Academia Española (RAE) define el término intuición como "la habilidad para conocer, comprender o percibir algo de manera clara e inmediata, sin la intervención de la razón". Ya sea cuando empezamos en un trabajo nuevo, o comenzamos a conocer a una persona ¿no te ha pasado que ya dentro de ti intuyes cómo se va a desarrollar, y sabes por dónde puede ir la relación o el empleo? Platón ya definía a la intuición como "la función más alta de la inteligencia", es decir un poder que no podemos subestimar y que podemos desarrollar para nuestro beneficio y tomar mejores decisiones.

Carl Jung y su estudio sobre la intuición como un rasgo de la personalidad

Las intuiciones se pueden presentar de muchas formas, ya sea en forma de una emoción repentina o corazonada, o mediante una imagen o frases, lo cierto es que llegan a nuestra conciencia en forma de impulso inconsciente, más que como un pensamiento elaborado. El psiquiatra suizo Carl Gustav Jung fue el primero en abordar esta dimensión del ser humano como un aspecto de nuestra personalidad. En un estudio publicado en el National Library of Medicine (NIH), Jung demostró al mundo con argumentos racionales, que la intuición ya no era un pasatiempo de un psicólogo, sino la función más significativa de la psique o un don que tenemos para dilucidar sobre algo de inmediato sin necesidad de razonarlo.

Y es que, en realidad, sabemos mucho más de lo que creemos. Cuando, por ejemplo, hay algo que no te termina de convencer de una persona es por algo; ya sea porque no estás a gusto del todo, no puedes ser tú misma, o te sientes forzada, o quizás estás a gusto, pero sabes que hay algo que no encaja. En este caso, de nada vale pensar, pues la realidad se vuelve simple y, lo cierto es que tú misma te has dado la respuesta. Tu intuición te ha hablado, y solo debes escucharla, porque ahí está la verdad, tu verdad. ¿Cómo podemos potenciarla?

Practica meditación o mindfulness

La atención plena es una forma de aclarar nuestra mente. El mero hecho de cerrar los ojos, respirar y atender a nuestros pensamientos, sin identificarlos con tus emociones es suficiente para que nuestra vocecita interior pueda tomar fuerza y podamos oírla.

Presta atención a las señales de tu cuerpo

También es instructivo notar cómo algunas personas nos aportan energía, nos inspiran, nos animan y cómo nos sentimos por ello más animadas, más libres, de mejor humor; de la misma forma que otras personas notamos cómo nos restan, nos quitan energía y nos sentimos más abatidas. Esta información en si misma es un indicativo claro para establecer una vida más saludable o no. Intenta recordar tus sueños

Intenta recordar tus sueños

Los sueños deberíamos recordarlos todos los días, apuntarlos e intentar averiguar cómo nos han hecho sentir. En nuestro inconsciente más profundo habita nuestra intuición, aquella que de algún modo ya sabe y nos habla también en nuestros sueños, tal y como explicaba Jung.

Foto: Unsplush