10 consejos para cuidar la salud visual de los peques

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by María Robert 
Uno de cada cuatro niños en edad escolar sufre algún problema de visión sin diagnosticar, y alrededor del 30% del fracaso escolar está relacionado con anomalías visuales
 

El año pasado conocimos las conclusiones del primer informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre los problemas de visión alrededor del mundo. Según la publicación, por lo menos 2200 millones de personas de todo el globo sufren problemas de deficiencia visual o ceguera. Es decir, el 30% de la población mundial. Una cifra elevadísima que llama aún más la atención por el hecho de que al menos 1.000 millones de casos (el 15%) se podrían haber evitado si hubiesen sido tratados a tiempo por un profesional.

Además es lógico pensar que con el crecimiento de la población y a medida que la esperanza de vida aumenta, el número de personas con enfermedades oculares y deficiencia visual seguirá in crescendo, sobre todo porque la mayoría de esos problemas se localizan en países con escasos recursos. Es cuestión de responsabilidad social promover proyectos de sensibilización, prevención y diagnóstico que ayuden a mejorar estas perspectivas.

No es, sin embargo, una cuestión exclusiva de los países en vías de desarrollo. Tampoco en España y en sus vecinos europeos se le presta suficiente atención a la salud visual hasta que, por circunstancias, afecta a aspectos cotidianos. Prueba de ello es que uno de cada cuatro niños en edad escolar sufre algún problema de visión sin diagnosticar, y alrededor del 30% del fracaso escolar está relacionado con anomalías visuales, como indican las cifras del Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas.

Fundamental: visitar al oftalmólogo con regularidad

Debería ser una obviedad que ante la más mínima duda de deficiencia visual se consulte a un especialista, pero no está de más recordarlo. Igualmente, es conveniente visitar al profesional una vez al año, de la misma forma que se llevan a cabo otras revisiones y chequeos médicos con regularidad. Es precisamente en edades precoces, entre los tres y los cinco años, cuando se pueden diagnosticar patologías del tipo ambliopía o estrabismo. Por tanto, la salud ocular hay que empezar a cuidarla desde edades tempranas.

Estar atentos a los pequeños síntomas es primordial para ello, pero hay otros consejos a tener en cuenta. Por ejemplo, no permitir que se acercan demasiado a las pantallas. Puede que las horas que pasen viendo la tele o pegados a una tablet sea una batalla perdida para muchos padres y madres, pero al menos, que lo hagan con seguridad para su vista. La televisión debe verse a 2-3 metros, las tablets a 35 cm, y los portátiles a 45 cm. Punto extra si encima consigues que sean lo último que vean antes de irse a dormir.

Lo mismo mientras hacen los deberes, dibujan o leen, el niño o la niña no debería estar demasiado cerca de la tarea. Si se tiene opción, también es un plus para la vista hacerla con luz natural. Y si no, mejor la luz artificial a hacerlo a oscuras. Nunca jamás hay que estar delante de una pantalla en una habitación sin iluminar. El cine no cine no cuenta.

Salud visual para todos

Además, tanto adultos como peques deberían seguir la regla del 20-20-20, o sea, relajar la vista 20 segundos cada 20 minutos mirando un punto a 20 pies (6 metros). Al igual que la adopción de una postura sana. Esto significa colocar la espalda a 90 grados y los pies en el suelo.

Otro punto a tener en cuenta es que las gafas de sol son necesarias todo el año, no solo en verano. Por supuesto, homologadas con los estándares de calidad de la Comunidad Europea.

Y por último, se consciente de que para la salud visual de tu criatura es importante mantener pautas de higiene de manos para que no se toquen los ojos con las manos sucias; al igual que una buena alimentación rica en vitaminas A y C.