¿Funcionan las gafas con filtro contra la luz azul?

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by María Robert 
¿Son las gafas con filtros de luz azul una solución para evitar los daños de la sobreexposición a las pantallas? Esto dicen los expertos
 

Al mismo tiempo que la tecnología avanza, la vida cotidiana se ha llenado de pantallas, hasta el punto de que pasamos horas y horas delante del portátil, smartphone en mano o entregadísimos a Netflix enfrente del televisor. Cuantitativamente este tiempo ocupa un 30% del día a día. Evitable o no, lo cierto es que la que más sufre es nuestra salud visual, sometida, sin darnos cuenta, a los módulos de retroiluminación LED que poseen las pantallas LCD, los cuales emiten una gran cantidad de luz azul, llamada así por la tonalidad fría que irradia.

La luz azul forma parte del espectro electromagnético que el ojo humano percibe, en tanto que es emitida tanto por fuentes naturales como el sol como por fuentes artificiales, en especial por los dispositivos electrónicos. Pero estar expuestos a ella durante mucho tiempo es peligroso para los ojos, debido a que su longitud de onda la luz azul se concentra por debajo de 400 nm, (zona ultravioleta) y por encima de 750 nm (zona infrarrojos), lo que puede dañar los fotorreceptores y las células de la retina.

Síndrome Visual Informático (SVI), ojos rojos, cansancio y sequedad ocular, disminución de la frecuencia del parpadeo y alteración de los ritmos circadianos son algunos del los problemas causados por esta exposición prolongada a la luz azul sin protección. Además, sus efectos son acumulativos y crónicos, e incluso llegan a causar daños fotoquímicos complicados, como alerta la Asociación Española de Optometristas.

Cómo proteger la salud visual de la luz azul

Así pues, para no llegar a esos extremos es fundamental, en la medida de lo posible, no sobreexponernos a las pantallas, usando los dispositivos lo justo y necesario, activando el filtro de luz nocturna presente en la mayoría de ellos para bajar la saturación y reducir el brillo de la pantalla, y utilizando la técnica 20-20-20, es decir, descansando la vista cada 20 minutos mirando a 6 metros durante 20 segundos.

De forma complementaria, además, los especialistas han diseñado gafas con filtros específicos que reducen el exceso de luz azul, bajando su intensidad entre 15 y un 20%. Muchos pueden pensar que es solo una estrategia de marketing, es por ello que se han llevado a cabo distintos estudios para comprobar su eficacia.

La Asociación Española de Optometristas se hace eco de una investigación de química óptica de la Universidad de Toledo de 2018 que determinó que, el estar expuestos sin protección a la luz azul puede generar degeneración macular, esta es una enfermedad degenerativa e irreversible que provoca pérdida de la visión. Para proteger los ojos de la luz azul, los investigadores explicaron que se pueden usar gafas que filtren tanto los rayos UV como la luz azul ya sea que provengan de una fuente natural como artificial. De la misma forma, otros estudios recomiendan usar gafas con filtros especiales, sobre todo a quienes sufran del síndrome del ojo seco y usuarios que suelen utilizar lentes de contacto.

Basados en los resultados de estos estudios, los fabricantes aseguran los filtros de luz azul pueden aliviar la fatiga ocular y mejorar la calidad del sueño. Así como proporcionar protección retiniana contra la fototoxicidad, sobre todo en lo que respecta a la protección de la mácula. Es por ello que tanto optometristas como oftalmólogos recomiendan su uso